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Los indígenas rompen con Correa en Ecuador

Las amenazas del movimiento indígena ecuatoriano contra el Gobierno del presidente Rafael Correa comienzan a tomar cuerpo. La Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie) llamó el pasado domingo a paralizar el país en protesta por las constantes críticas que reciben del presidente.

La explotación de los recursos mineros y la exigencia de que la nueva Constitución reconozca a las naciones indígenas son los focos de conflicto entre el Ejecutivo y la representación indígena en la Asamblea Nacional Constituyente, que hasta ahora había actuado en alianza con los oficialistas.

Amparada en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Conaie exige que la opinión de los pueblos indígenas sea vinculante en las decisiones sobre concesiones mineras. El Gobierno se niega a dar poder de veto a la minoría indígena.

Estas discusiones, libradas hasta ahora en terreno legislativo, han saltado al plano de los insultos. El líder indigenista y alcalde de Cotacachi, Auki Tituaña, explicó a EL PAÍS que la gota que colmó la paciencia de la Conaie fue el estribillo "que se vaya, que se vaya" que Correa tarareó -a ritmo de merengue- al Movimiento Pachacutik.

Tituaña, a su vez, respondió a ritmo de salsa con el coro: "Nadie es eterno en el mundo", para recordarle a Correa que los levantamientos indígenas lograron acabar con los Gobiernos de Jamil Mahuad, en el año 2000, y de Lucio Gutiérrez, en 2005.

Movimiento debilitado

Simón Pachano y Daniel Pontón, investigadores de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales de Quito, explicaron a este diario que la Conaie no tiene la capacidad de movilización de antaño y que su pase a la oposición tendrá poco impacto. "El movimiento indígena está muy golpeado", comentó Pachano, "es una crisis que viene arrastrando desde que participó en el golpe de Lucio Gutiérrez. En la Asamblea son una minoría, con sólo 7 de 130 escaños". A criterio de Pontón, "el conflicto con Colombia puede desestabilizar más el Gobierno de Correa que las protestas indígenas".

El alcalde Tituaña admite debilidades internas, pero destacó que "la lucha social se mantiene latente" y que Correa, Gutiérrez y otros "minimizaron la lucha indígena y terminaron fuera del Gobierno". "Pondremos los heridos y los muertos, pero la lucha continuará", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de mayo de 2008