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Entrevista:ANA YOLANDA E. | Víctima del atraco a punta de navaja

"Él no fue quien me robó y nadie lo saca de la cárcel"

"Mientras el asesino de Mari Luz estaba condenado y libre, en este caso hay un error judicial evidente, con un inocente en la cárcel, y nadie mueve un dedo para solucionarlo", dice Ana Yolanda E., víctima de uno de los dos atracos por los que fue condenado Jorge Ortiz. "Que Dios me libre de caer en manos de la justicia", añade.

Ana Yolanda fue víctima de un atraco a punta de navaja en su tienda de ropa, en Gijón, en febrero de 2004. Cuando denunció el robo, la policía le enseñó unas fotos. No reconoció a nadie. Después, fueron a su tienda para enseñarle sólo una: la foto de carné de Jorge Ortiz. "Dije que el que me había robado tenía el pelo más largo y rizado, pero el policía me respondió que no me fiara del pelo, que la foto era de hacía más de un año, y firmé que había sido él". También lo identificó en un reconocimiento en rueda. Días después, la policía volvió a la tienda con otra foto. "Nada más verla tuve clarísimo que ése era el que me había atracado. Pregunté si tenía que ir a comisaría para decir que el primero no había sido, pero me dijeron que ya se encargarían ellos". Pero se les olvidó mandarlo al juez del procedimiento seguido contra Ortiz, así que tiempo después la llamaron para el juicio.

"Yo no sabía de qué iba, y cuándo vi al chaval, les dije a él y al abogado que yo ya había dicho a la policía que él no era el ladrón. La otra chica también dudaba, no lo tenía claro". Ana Yolanda contó lo sucedido al juez, que no la creyó e incluso la imputó por falso testimonio. "Cuando recibí la sentencia, no entendí nada. Tuve crisis de ansiedad. Encima de que me habían robado, me acusaban de quién sabe qué. Era un disparate", recuerda.

El abogado de Ortiz la ayudó en su juicio. "Removimos Roma con Santiago en la comisaría hasta encontrar la diligencia de la dichosa fotografía del verdadero culpable. Cuando todo se aclaró, y me absolvieron, el abogado me dijo que era cuestión de tiempo y papeleo que el chico saliera de la cárcel". Pero no fue así. El Supremo no quiso revisar su caso. Sigue en prisión.

"Hace unos días leí en El Comercio que su familia estaba pidiendo firmas para el indulto, y no lo podía creer. Llamé al abogado para ver por qué seguía en la cárcel. No puedo creer lo que ha pasado. A mí, desde luego, no me robó".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de mayo de 2008