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Reportaje:

"Si el tren funciona bien, no hay más remedio que pagar"

Renfe vuelve a cobrar los billetes que quedaron sin servicio por los socavones

Coger el tren en las líneas C-2 sur, C-7 y C-10 ya no es gratuito. Ayer, las rutas de Cercanías que interrumpieron su servicio en octubre y noviembre volvieron a la normalidad definitiva: tras seis meses de gratuidad, los viajeros de estas líneas volvieron a pagar por sus billetes. "Nos habíamos acostumbrado a no pagar", se lamentó Neus Sales en un tren de la línea C-2 sur.

Esta línea C-2 sur une Sant Vicenç de Calders con Barcelona pasando por Vilanova i la Geltrú; la C-7 va desde L'Hospitalet a Martorell, atravesando el Vallès; y la C-10 es la línea que va al aeropuerto.

La mayoría de viajeros de estas rutas aceptaron ayer sin rechistar rascarse el bolsillo por un servicio que hasta el viernes era gratuito. "Es un servicio y se debe pagar. Algunos problemas habrá, pero también se estropea el coche", dijo Sales. "No he tenido ninguna queja; al contrario, las últimas semanas la gente se sorprendía de que su viaje aún fuera sin pagar", confirmó una informadora de la estación del paseo de Gràcia. Jordi Merino, pasajero que subió al tren en Vilanova, se conforma con un buen servicio: "Prefiero viajar gratis, evidentemente. Sin embargo, si el tren funciona bien, no hay más remedio que volver a pagar".

Seis meses sin pagar han supuesto un gran ahorro para los pasajeros

Desde el pasado 23 de octubre los billetes eran gratuitos: la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, se comprometió tras el caos de Cercanías a no cobrar los viajes hasta que el AVE llegara a Barcelona. La gratuidad, sin embargo, se demoró: el primer tren de alta velocidad llegó a la ciudad el 20 de febrero. Álvarez retrasó la vuelta a la normalidad hasta después de los comicios del 9 de marzo. Tras las elecciones, un comité designado por Renfe asignó el 10 de mayo como fecha para el fin de la gratuidad. Pese a aceptar la vuelta al cobro, algunos pasajeros maquinaban artimañas para no pagar durante un tiempo más. "He viajado gratis, porque acumulé billetes que me sobraron de un viaje colectivo. Aún me quedan 20, y los pienso aprovechar", comentó Paula Pacho, que viajaba sin pagar de Vilanova a Barcelona. El truco será válido durante un mes: "Los billetes de devolución tienen 30 días de validez, por eso algunos viajeros los pueden usar", reconoció un revisor en la estación de Sants.

El día escogido para volver al pago, un sábado, hizo que no hubiera aglomeraciones en las taquillas: muchos de los usuarios que viajaron ayer no cogen el tren con asiduidad, y algunos desconocían la situación: "Los carteles anunciando el fin de los billetes gratis se han puesto esta semana", explicó una informadora. Mañana, cuando los pasajeros asiduos expendan sus abonos para viajar cada día, las taquillas registrarán más afluencia.

Los seis meses sin pagar el tren han supuesto un importante ahorro para los viajeros habituales. El coste de un abono mensual de cuatro zonas (el que se usa, por ejemplo, para ir de Vilanova a Barcelona), asciende a 68,65 euros. El mismo billete de dos zonas, que sirve para llegar a Sants desde Castelldefels, Gavà, Viladecans con la línea C-2, o desde Sant Cugat, con la C-7, vale 32,55 euros. Este tiempo sin pagar ha sido suficiente, a juicio de los viajeros, para indemnizar a los pasajeros que sufrieron el caos de Cercanías. "Es correcto volver a cobrar: ha pasado bastante tiempo desde el caos y ya se ha devuelto el sufrimiento", dijo Enriqueta Ramos. En opinión de Rosario Martínez, que viajó desde Barcelona hasta Segur de Calafell, "el tiempo con viajes gratuitos ha servido para indemnizar a los afectados".

PILAR CAYUELA (Cartera): "El cabreo es por saber si podrás llegar a tiempo o no"

Pilar Cayuela viaja diariamente a Barcelona desde Segur de Calafell. Pese a los seis meses de gratuidad, Cayuela no ve pagado su enfado. "El cabreo no es por el caos, es por todos los días, la preocupación de no saber si podrás llegar a tiempo o no", se lamenta.

C. MARTÍNEZ (Comercial): "Nos han pagado el sufrimiento del caos"

A sus 47 años, Carmen Martínez usa el tren para ir a Sitges. Martínez considera que el tiempo con los billetes gratuitos "ha pagado el sufrimiento del caos". "Ha sido un detalle que Renfe haya querido devolver todo lo que se vivió en otoño", asegura.

A. CARMONA (Estudiante): "No me gusta volver a pagar. Espero no sufrir más retrasos"

Pese a ser de Mallorca, Adela Carmona, de 23 años, estudia en Barcelona y usa el tren para ir a Vilanova. "Me he enterado ahora que se volvía a pagar, y no me gusta", se queja. Ahora espera "no tener que sufrir más retrasos" con la vuelta a la normalidad.

DANIEL VIDAL (Estudiante): "Ya tocaba pagar el billete, ha sido gratuito mucho tiempo"

Volver a pagar no ha supuesto ningún problema para Daniel Vidal, un estudiante de 23 años que viaja a Calafell. "Me da lo mismo pagar, ya lo hacía con otras líneas de tren", y añade: "ya tocaba pagar el billete, hacía bastante tiempo que este viaje era gratuito".

M. V. HOUTTE (Plastificador): "Me he ahorrado un buen dinero con los trenes gratuitos"

Miguel Van Houtte, holandés de 24 años, usa a diario la línea C-10 para ir al aeropuerto, donde trabaja de plastificador de maletas. "Me he ahorrado un buen dinero con los trenes gratuitos", afirma, pero se resigna: "Volver a pagar significa volver a la normalidad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de mayo de 2008

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