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Catarsis en Iniciativa para pasar página a la crisis de la sequía

Los ecosocialistas muestran un balance tibio de su gestión en la Generalitat

Había ganas de hablar en Iniciativa per Catalunya-Verds. La formación ecosocialista celebró ayer una maratoniana sesión de catarsis en su consejo nacional. Hacía tiempo que no se veían las caras los dirigentes de ICV, sobre todo los que no están actuando directamente en el Gobierno de la Generalitat. La sesión discurrió con un matiz crítico, pero tras haber pasado la peor parte de la gestión de la sequía incluso los más críticos -como los miembros de las comarcas del Ebro- fueron conciliadores.

Los números cantan y el informe político que presentó el presidente de la organización, Joan Saura, recibió un amplísimo apoyo, con sólo un voto en contra. De hecho, el también consejero de Interior sostuvo que "la Generalitat abraza la nueva política del agua y abandona el trasvasismo".

Hasta 43 personas tomaron la palabra ayer en el cónclave ecosocialista. Además de la sequía se trataron muchas más cuestiones que estaban archivadas, ya que desde antes de las elecciones generales sólo había habido un encuentro centrado en el análisis de los resultados del 9-M, tras repartirse culpas con los aliados comunistas de EUiA. En ICV, ayer, se conjuraron, según fuentes del consejo nacional, para pasar página y reactivar sus políticas en el seno del Gobierno tripartito.

Los motivos para cerrar la carpeta de la sequía son que la negociación entre la Generalitat y el Gobierno central ha sido positiva. Saura, de todas maneras, admitió que llegar a controlar la situación no ha sido un camino de rosas. "Sí es cierto que sobre este particular en las comarcas del Ebro sí se han manifestado diferencias sobre cómo se habían gestionado las formas, a la hora de informar sobre todo, y también a la hora de que planteáramos alternativas", remachó el presidente de Iniciativa.

- Ley de Educación: Como decía ayer un miembro de la dirección de ICV, "no todo es agua". Durante el consejo nacional de ayer se consideró muy positiva la acción de este partido en la redacción del anteproyecto de ley de educación catalana, comandada por la portavoz del partido, Dolors Camats. El freno a la gestión indirecta de los centros o el control de los conciertos escolares son mascarones de proa de los ecosocialistas. Además, durante las pasadas semanas en ICV -también en Esquerra Republicana- ha preocupado mucho la intención del Departamento de Educación de eliminar el bachillerato nocturno de los centros públicos catalanes.

- Ascó: El pasado 4 de abril se había detectado una fuga radiactiva y mientras la empresa, propiedad de Endesa, decía que era insignificante, nimia, apenas nada, el grupo de ICV en el Congreso, liderado por Joan Herrera, reclamó soluciones al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Desde la Generalitat se hicieron diversas gestiones, lideradas por Joan Saura en calidad de titular de Interior. Finalmente, el CSN deberá informar a la Generalitat, con la mayor celeridad, sobre los incidentes que se produzcan en las centrales nucleares de Cataluña. Esta victoria política, lejos de ser pequeña, es muy importante para Iniciativa, que tiene un tradicional discurso antinuclear.

- Cuarto Cinturón: Quizá sea una de las cuestiones más espinosas de tratar en este y el anterior Gobierno tripartito. De hecho, se le ha querido cambiar el nombre por el de Ronda del Vallès para alejar connotaciones franquistas -el proyecto viene de finales de la década de los sesenta-, y sobre todo para no soliviantar a sus bases territoriales, totalmente en contra de esta obra de conexión viaria que uniría Abrera (Baix Llobregat) y Sant Celoni (Vallès Oriental) debido a un impacto ambiental que se entiende como excesivo e innecesario. La Generalitat diseñó un plan por el que el Cuarto Cinturón y también el túnel de Horta saldrían adelante. El espacio protegido pasaría de las actuales 103.000 hectáreas a 242.000. Pero eso aún escuece en ICV.

- Línea de alta tensión: Otra cuestión clásica en las discusiones de ICV -y también de ERC- con los socios mayoritarios del tripartito, los socialistas, es la interconexión eléctrica con Francia. El Ejecutivo catalán cerró su propuesta de Pacto Nacional de Infraestructuras, que incluye 126 medidas referidas a carreteras, aeropuertos y red eléctrica agregando la conexión de muy alta tensión (MAT). De nada sirvieron las recurrentes protestas y manifestaciones. La mediación de la Unión Europea entre Francia y España propone soterrar la línea, paralelamente con el trazado del AVE y la AP-7. En ningún caso esta alternativa era la deseada por ICV, pero la formación ecosocialista ha hecho de la necesidad virtud y ha apagado las críticas internas sobre este particular.

- Túnel de Bracons: Esta obra que une las comarcas de Osona y de la Garrotxa con 4,5 kilómetros de largo entre Torelló y Sant Esteve d'en Bas (19 kilómetros) y que entrará en servicio a final de este año, es el sapo más grande que ICV se ha tenido que tragar estando en el Gobierno catalán. Eso sí, no pasarán camiones. Por lo general, el balance sobre la acción gubernamental que se hace en ICV de cara al público es positiva, pero algunos dirigentes reconocen que hay claroscuros todavía hoy.

Metamorfosis de imagen

Conscientes de la imagen de ICV como un partido muy reivindicativo, tanto que a veces se le achaca la parálisis de las infraestructuras, los ecosocialistas se esfuerzan en mostrar un perfil más centrado en la gestión. Joan Saura, a preguntas de los periodistas, expuso ayer que de ninguna manera el Gobierno parará "las obras del minitrasvase porque ahora empiece a llover". Esta pregunta no se la hubiesen hecho al PSC. Algunos miembros de ICV se quejan de este hecho y aseguran que su tarea en el Gobierno catalán está en el punto de mira permanentemente.

Interior siempre es una cartera complicada y mediática y la gestión de la crisis de la sequía, sobre todo en la génesis, por parte del consejero de Medio Ambiente, Francesc Baltasar, provocó un alud de críticas, incluso dentro de su partido.

Los dirigentes de ICV están bregados en mil batallas municipales y están habituados a la tensión, pero entienden que tienen un problema de imagen, como se pudo ver en las últimas elecciones generales, en las que sólo obtuvieron un diputado, y reconocen que el motivo no es únicamente el voto útil al PSOE.

Otra cuestión que tener en cuenta es que estos mismos dirigentes llevan años copando los más altos cargos. Saura es presidente de ICV desde noviembre de 2000. Además de la clásica guardia, se acercan a primera línea el diputado Joan Herrera, el eurodiputado Raül Romeva, la portavoz Dolors Camats y el vicepresidente segundo de la Diputación de Barcelona, Màrius García.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de mayo de 2008

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