Reportaje:

Vital Dent quiere ser multinacional

La cadena española de clínicas dentales se vuelca en su expansión exterior y estudia la posibilidad de salir a Bolsa

Dicen las estadísticas que los españoles no nos cepillamos los dientes tanto como debiéramos y que cambiamos de cepillo sólo una vez al año, cuando las autoridades sanitarias recomiendan que se haga una vez cada cuatro meses. No es extraño, entonces, que abunden las caries y que se pierdan piezas con frecuencia. Para Vital Dent, la mayor cadena mundial de clínicas dentales, todo eso significa negocio.

Más de dos millones de personas han pasado por una clínica Vital Dent desde el inicio de su actividad, en 1989. En todo este tiempo, la empresa ha tejido una red de 370 establecimientos en toda España, casi todos ellos franquiciados, con la promesa de poner al alcance de todos los bolsillos los tratamientos dentales más avanzados. La compañía tuvo un año de vértigo en 2007: abrió 70 clínicas y aumentó su facturación en un 50%, hasta los 450 millones de euros.

La empresa tendrá de nuevo un crecimiento de dos dígitos, aunque inferior al de 2007

El hombre detrás del éxito de Vital Dent es el uruguayo Ernesto Colman, un protésico dental que, según la leyenda, llegó a Madrid de Buenos Aires en 1989 con 180.000 pesetas en el bolsillo y abrió su primera clínica en el barrio madrileño de Chamberí. Años después decidió crecer mediante franquicias, un modelo que ha hecho de Vital Dent un caso único en el mundo: en ningún país existe una cadena de clínicas dentales igual. La rapidez de su expansión y la ubicuidad de sus establecimientos llevaron a la revista Time a bautizar a Colman con el sobrenombre de McDentist.

Hace un año, el holandés Gert Jan Pauli tomó las riendas de la compañía con el objetivo de abrir una nueva etapa. Tras una década de rápida expansión en España, Vital Dent se va a centrar en mejorar la gestión y la atención a los franquiciados. Pauli, de 39 años, ha recibido también el encargo de convertir la empresa en una auténtica multinacional.

Tras la intensa actividad de 2007, Vital Dent ha decidido darse un ligero respiro. Abrirá 40 o 50 tiendas más este año y dará prácticamente por terminada su expansión en España al llegar a las 420. Pauli, que conversó con EL PAÍS en la sede de la empresa, ubicada en Las Rozas de Madrid, vaticina que Vital Dent tendrá de nuevo este año un crecimiento de dos dígitos, pero no tan alto como el de 2007 por la ralentización en el ritmo de apertura de clínicas.

Conquistado el mercado español, Vital Dent va a gastar a partir de ahora buena parte de sus energías en su expansión exterior. La marca está ya presente en Portugal, Italia y EE UU. Hay 17 clínicas Vital Dent en el Estado de Nueva York, casi todas ellas en Manhattan, y 7 en Florida. En Italia, donde hay abiertas 10 clínicas Vital Dent, la empresa espera inaugurar otras 30 este año. Y en Portugal, Vital Dent espera concluir el año 2008 con 36 clínicas, 14 más de las actuales. A finales de 2008 o principios de 2009, la compañía empezará a estudiar su entrada en otros países. Todo apunta a que Alemania y Reino Unido serán los próximos.

A la pregunta de cuáles son las claves del éxito, Pauli responde que la empresa adoptó muy rápido el concepto de financiación al consumo. Esto significa que cada clínica trabaja con una entidad financiera para ayudar a los clientes a pagar a plazos los tratamientos bucales. "Un arreglo completo de la boca, por ejemplo, puede pagarse hasta en cinco años", señala Pauli. "Un 85% de nuestros clientes se financian los tratamientos".

Vital Dent, explica su consejero delegado, ofrece todos los servicios bucodentales, lo que significa que los pacientes no tienen que andar de un sitio a otro para hacerse distintas intervenciones. Otra clave son los horarios de apertura: de lunes a sábado, de diez de la mañana a diez de la noche, sin interrumpir el trabajo a la hora de comer. Estar a pie de calle es otra parte del éxito. Además, el diagnóstico es gratuito la primera vez que se entra en una clínica.

Ernesto Colman, único accionista de Vital Dent, reflexiona estos días sobre el futuro de la empresa. Baraja tres opciones: dejar las cosas como están, dar entrada a una entidad -un fondo de capital riesgo, por ejemplo- que aporte experiencia en la gestión y en expansión internacional, o salir a Bolsa. "Estamos preparados para lo que sea", dice Pauli. "El único que sabe exactamente lo que va a pasar es Ernesto". -

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