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Los conservadores y los verdes pactan gobernar Hamburgo

Los viejos enemigos estudian extender su alianza al Parlamento federal alemán

Los Verdes y la Unión Cristiano Demócrata (CDU, el partido de Angela Merkel) presentarán hoy el acuerdo político alcanzado para gobernar juntos la norteña ciudad-estado de Hamburgo, la más rica de Alemania. Será la primera alianza entre partidos históricamente adversarios para gobernar uno de los 16 Estados federados alemanes.

El acuerdo de Hamburgo prevé que el cristianodemócrata Ole von Beust acceda a su tercer mandato al frente de la ciudad hanseática. Von Beust, un político de perfil liberal, buscó con decisión un pacto -mal visto por el ala dura de la CDU pero respaldado por Merkel- cuyo alcance político trasciende Hamburgo, abriendo la perspectiva a otras colaboraciones entre los dos partidos. Tras la sacudida del mapa electoral provocada por la irrupción del nuevo partido La Izquierda en los parlamentos del Oeste alemán, verdes y cristianodemócratas coquetean ahora con vistas a posibles coaliciones en el Parlamento federal de Berlín.

El acercamiento entre el partido de los contestatarios del 68 y los democristianos que representaban el orden pequeño burgués que éstos decían combatir ha sido lento y requirió cambios profundos en ambas partes. Así, el líder ecopacifista Joschka Fischer apoyó como ministro de Exteriores el bombardeo de Belgrado en 1999. Hoy, la canciller Angela Merkel hace de la lucha contra el cambio climático su bandera más vistosa dentro y fuera del país.

Ayer, el primer ministro del sureño Estado federado de Baden-Würtemberg, Günther Oettinger (CDU), declaró al diario Bild sus inclinaciones por una coalición de Gobierno entre su partido y Los Verdes, preferible según dijo a un nuevo pacto con los socialdemócratas (SPD). En Baden-Würtemberg conviven gigantes industriales y vanguardia tecnológica con un arraigado conservadurismo social y medioambiental.

Los Verdes obtuvieron buena parte de su base en los movimientos sociales de izquierda radical de los sesenta y setenta. Según Petra Kelly, una de sus fundadoras, era un "partido antipartidos", en el que sin embargo se impusieron otros puntos de vista. Joschka Fischer juró en zapatillas deportivas su cargo ministerial en el Gobierno de Hesse en 1985. Ya bien encorbatado, Fischer fue ministro de Exteriores en los Gobierno de Gerhard Schröder (SPD).

Hasta hoy, Los Verdes sólo habían pactado con los democristianos en ayuntamientos, como el de Friburgo (Baden-Würtemberg) y Francfort del Meno (Hesse).

Sin duda será más difícil que de las elecciones de 2009 al Parlamento Federal salga una coalición como la que gobernará Hamburgo, dado que las diferencias en materia de educación, política social y medioambiente son muy dispares. En asuntos económicos y de política familiar, los acuerdos resultarían más viables.

Al pacto en Hamburgo sólo le faltan "retoques", según dijo ayer la diputada verde Antje Möller, y la aprobación de los militantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de abril de 2008