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Los problemas de la sequía

Un centenar de agricultores protestan en Tarragona por la cesión de agua a Barcelona

Un centenar de agricultores convocados por el sindicato agrario Unió de Pagesos protagonizaron ayer una simbólica acción de protesta frente al Ayuntamiento de Tarragona por la cesión a Barcelona de agua procedente de los pozos de aquella ciudad y de Reus. Esos acuíferos se encuentran actualmente en desuso, pero los agricultores consideran que la captación de agua de ellos conllevará la salinización de otras minas de agua. También consideran que la captación podría afectar a otros pozos que actualmente utilizan los agricultores del Camp de Tarragona como fuente de riego a goteo de olivos, vid y avellanos, entre otros cultivos.

Los ayuntamientos de Tarragona -gobernado por PSC con apoyo de ERC- y de Reus -con tripartito- han llegado a un acuerdo con la Agencia Catalana del Agua para ceder agua de estos pozos a Barcelona, donde llegaría transportada por barcos desde el puerto de Tarragona. Se trata de antiguos pozos que abastecían a las ciudades y a la industria petroquímica antes de que en 1989 entrara en servicio el llamado minitrasvase del Ebro, y que llegaron a contener tan poca agua que en Tarragona y Reus el agua del grifo tenía un desagradable sabor salado. Con el paso de los años, estos pozos han ido recuperando cierto caudal.

Sin embargo, el coordinador territorial de Unió de Pagesos, Josep Maria Coll, explicó ayer su oposición a la captación afirmando: "en este territorio no sobra ni una gota de agua". En su opinión, el Camp de Tarragona ya es deficitario y actualmente debe importarla desde el Ebro. Para visualizar su oposición a la captación los concentrados arrojaron unos kilos de sal frente a las puertas del Ayuntamiento de Tarragona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de abril de 2008