Discrepancias de tres 'lehendakaris'

Garaikoetxea, Ardanza e Ibarretxe contrastan sus diagnósticos sobre el autogobierno y la paz sin ponerse de acuerdo en el camino de solución

Conflicto con España o antes bien conflicto dentro de la propia comunidad autónoma. Y, según el diagnóstico, distintos tratamientos. Tal fue la interrogante que quedó flotando ayer tras el intercambio de pareceres celebrado ante las cámaras de ETB y los micrófonos de Radio Euskadi entre el actual lehendakari, Juan José Ibarretxe, y sus antecesores en el cargo: Carlos Garaikoetxea (al frente del Gobierno entre 1980 y 1985) y José Antonio Ardanza (1985-1999). La radiotelevisión pública cerró así ayer la programación especial de su 25º aniversario.

Ardanza se quedó solo en la defensa de un acuerdo interno previo

La cita dio ocasión a Ibarretxe para criticar a Rodríguez Zapatero por considerar su propuesta "una aventura gastada" y reprocharle de nuevo que "negoció el derecho a decidir con ETA tras el atentado de la T-4", en diciembre de 2006. También le sirvió para revalidar su intención de consultar a la sociedad: "Es mi máximo compromiso. Di la palabra y la voy a cumplir. El Parlamento decidirá el paso siguiente", destacó, en referencia al pleno prometido para junio. Garaikoetxea le animó y Ardanza guardó silencio.

La diferencia en el diagnóstico y abordaje del autogobierno surgió entre Garaikoetxea y Ardanza y alineó al actual ocupante de Ajuria Enea más con el primero que con su compañero de filas en el PNV. Probablemente, las posturas manifestadas por Ibarretxe y Garaikoetxea, por un lado, y Ardanza, por otro, se correspondan con las dos maneras de ver la salida a la coyuntura actual en el PNV, sobre todo, pero también en EA, como indican las voces que advierten sobre los riesgos de la consulta.

Los tres coincidieron en que el salto experimentado por Euskadi en 25 años ha sido enorme. "Descomunal" en lo material, en palabras de Garaikoetxea. Las cifras del paro y de destrucción de empresas que recordó Ardanza bastaron para ilustrarlo.

En lo político, sin embargo, la pervivencia de un "conflicto político irresuelto" es, para Garaikoetxea, el resultado "de una trampa en la que se nos ha metido al mezclar los problemas nacionales de Euskadi, Cataluña y Galicia con otras autonomías, muy respetables, pero cuyo encaje en España estaba resuelto". Ello habría conducido al bloqueo del autogobierno, por el temor del Estado a tener que extender iguales concesiones a las 17 autonomías, vino a decir.

Ardanza dijo compartir en gran medida "la gran frusración del nacionalismo" por las previsiones estatutarias no cumplidas o por el mismo fracaso del Pacto de Ajuria Enea, "pero más allá de eso, el problema vasco no es Euskadi-España, sino entre nosotros, porque hay altos porcentajes de vascos que no son nacionalistas". "Mientras no vayamos a Madrid con una mayoría social suficiente, allí siempre nos dirán que primero el acuerdo entre nosotros.Lo vasco no es sólo lo nacionalista", añadió.

Este razonamiento fue considerado "una elementariedad" por Garaikoetxea, quien calificó de imposible el consenso "total" y defendió que "la única regla es la mayoría".

Ibarretxe tachó de "retórica" la demanda del Gobierno central que haya un acuerdo previo en Euskadi. "Es una excusa de Madrid", destacó el actual lehendakari, tras referir que la propuesta de un nuevo Estatuto que incluyese el derecho a decidir que defendió en el Congreso en 2005 era "una posición de conjunto del Parlamento, respaldada por fuerzas nacionalistas y otras que no lo son", en referencia a EB.

Fue Garaikoetxea quien glosó la figura y el "arrojo" de Ibarretxe y quien le mostró un respaldo sin fisuras al "replanteamiento" del autogobierno en los términos que lo hace y que consideró "indispensable".

Garaikoetxea sólo coincidió con Ardanza en considerar un "desastre" la falta de acuerdo interno, pero referida a la "acumulación nacionalista" que la violencia de ETA impide. "Eso es una catástrofe, pero el problema político es con España", sostuvo, al tiempo que se mostraba convencido de que en tres o cuatro años habrá una nueva expectativa de paz.

Las frases del desencuentro

- Garaikoetxea. "Se nos metió en una trampa al mezclarnos con otras autonomías sin problemas de encaje en España".

— "El problema político irresuelto es con Madrid. Es indispensable un replanteamiento como el realizado hace tres años [el plan Ibarretxe] después de muecho tiempo con el Estatuto en punto muerto. La única regla es la de la mayoría".

- Ardanza. "El problema en la sociedad vasca no es Euskadi frente a España, sino de los vascos entre nosotros, porque hay porcentajes altos que no son nacionalistas".

— "Lo vasco no es sólo lo nacionalista. Hace falta una posición suficientemente avalada por una mayoría social. Mientras no

la haya, siempre nos dirán que nos pongamos de acuerdo primero entre nosotros".

- Ibarretxe. "El acuerdo primero entre los vascos es retórica en quien no ha cumplido lo decidido en Cataluña ni en Navarra. Es una excusa de Madrid. Yo llevé una propuesta por el derecho a decidir con mayoría del Parlamento vasco".

— "Si en lo económico no hemos esperado a lo que haga ETA, ¿por qué en política no puede alcanzarse un acuerdo amable

entre Euskadi y España?.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de abril de 2008.