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El deterioro económico

Los datos finales dejan a España tras Italia en PIB por habitante

El informe del FMI deja en su sitio la polémica que se desató a finales del año pasado, cuando los datos de la Comisión Europea, referidos a 2006, situaron la renta por habitante de España por encima de la de Italia por primera vez. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se tomó aquella radiografía estadística como "un hito histórico". Y el primer ministro italiano, Romano Prodi, que llegó a cuestionar los datos, como una afrenta. El cálculo definitivo del FMI devuelve a ambos países a su situación tradicional: el PIB per cápita italiano fue superior al español en 2006 y 2007. El sorpasso, según sus previsiones, tendrá que aguardar hasta 2010.

Los vaivenes estadísticos se deben a la revisión que han realizado en los últimos meses el FMI y el Banco Mundial sobre la medición del valor de las economías en paridad de poder de compra. Este sistema se utiliza en las comparaciones internacionales para eliminar las distorsiones que introducen los diferentes niveles de precios de cada país. El cálculo de Bruselas se realizó antes de la revisión de este sistema, que, por ejemplo, ha rebajado el tamaño de India y China.

Adelantamiento en 2010

El dato definitivo de 2007 deja el PIB por habitante español en 30.120 dólares en paridad de poder de compra, frente a los 30.444 de la renta per cápita italiana. En enero, el adelanto de la estimación del PIB en paridad de poder de compra de 2005 anticipaba que el adelantamiento era ya posible. Pero el informe del FMI actualiza también el dato de población. Y es el dinamismo demográfico español -la riqueza debe repartirse entre más personas- el que explica que finalmente no se haya producido.

La diferencia demográfica entre ambos países es notable: mientras la población española aumentó en más de 800.000 habitantes el año pasado, la italiana lo hizo en apenas 230.000. La brecha también fue amplia en crecimiento económico (3,8% en España frente al 1,5% de Italia), pero no suficiente para recortar toda la distancia en PIB por habitante.

La previsión del FMI es que esas diferencias se repitan, pero con distinta intensidad. Mientras augura un crecimiento demográfico más moderado para España (unos 700.000 habitantes al año), la brecha económica se mantiene: el crecimiento español, tras la brusca desaceleración de los próximos dos años, volverá a tasas del 3% en 2010. La atonía de Italia (apenas llegará al 1%) permitirá entonces que la renta por habitante española supere a la italiana. Pero Francia, el próximo objetivo marcado por Zapatero, quedará aún muy lejos e incluso ampliará la diferencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de abril de 2008