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Madrid, cuarto centro financiero mundial... por encargo

Un estudio pagado por Aguirre vende la capital como enclave de negocios

Madrid es la cuarta ciudad financiera del mundo, aunque nadie se había enterado. Es la conclusión de un estudio de la consultora Deloitte, presentado ayer a bombo y platillo en la sede de la Bolsa ante un nutrido grupo de empresarios, y encargado y pagado por el Ejecutivo de Esperanza Aguirre. Eso sí, bajo las siglas de la asociación Madrid Centro Financiero, una organización recién creada por el Gobierno regional, el Ayuntamiento de Madrid y 20 grandes empresas españolas como los grupos Santander, BBVA, Caja Madrid y Mapfre, entre otras. Buscan potenciar la imagen de la capital como enclave de negocios. Y nada mejor que un estudio a medida que avale su intención.

En función de los indicadores usados en un 'ranking', el resultado cambia

La consultora aseguró en el acto que ha utilizado en su dictamen 150 variables que reflejan la actividad financiera y la situación macroeconómica de las 16 ciudades elegidas (ver gráfico) y concluye que Madrid es la cuarta mejor situada, por detrás de Nueva York, Londres y París. Es decir, que estaría por encima de otras grandes ciudades financieras de mundo como Frankfurt, Milán, incluso, Tokio o Shanghai.

Un portavoz de la consultora dijo que no se trataba del estudio que cada año presenta Deloitte sobre centros financieros del mundo, sino uno hecho a medida. "Utiliza diferente metodología", afirmó. Héctor Flórez, socio de Deloitte, fue aún más allá de las conclusiones del informe, pues afirmó que por sus resultados la región puede "aspirar a desplazar a París del tercer lugar". Aunque admitió que la "percepción general existente no es tan favorable como en el estudio". Rodrigo Rato, ex gerente del FMI y ex ministro de Economía, mostró también su sorpresa por la "falta de conocimiento de dónde se sitúa Madrid".

En realidad, es lógico si se tiene en cuenta que, dependiendo de los indicadores que se utilicen para establecer un ranking de centros financieros, el resultado puede ser muy diferente.

Como ejemplo de que, según quien pague el estudio, el resultado barre para casa, está el que encargó City of London el pasado septiembre, que sitúa a Madrid en el puesto número 34 y Londres ocupa, lógicamente, el primero (www.cityoflondon.gov.uk/economicresearch).

Otro informe, esta vez de la organización Partnership for New York City (www.pfnyc.org), considera 11 ciudades del mundo como centros financieros, asegura que es Nueva York la que las encabeza, y ni siquiera incluye a Madrid.

En la clasificación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), que contempla las 80 ciudades más importantes del mundo, Madrid está en el número 50. En cambio, el informe Standard & Poor sobre los 10 mejores enclaves de negocios del mundo, presentado el pasado diciembre, afirma que la capital española es el tercero, por detrás de París y Londres y por encima de Nueva York o Los Ángeles.

El estudio encargado ahora por el Gobierno regional muestra que Madrid ocupa un lugar destacado, según explicó Flórez, precisamente porque sobresale por la "solidez del sistema bancario", dada la importancia de las entidades que tienen sede en la capital, y por la evolución del mercado de valores en los últimos años, que ha permitido que las tasas de crecimiento se sitúen alrededor del 30%. "La Comunidad de Madrid tiene la mayor calificación crediticia", aseguró el consultor.

Su conclusión es que el buen puesto alcanzado como centro financiero mundial es "fruto de la evolución de los últimos años" y también por el "equilibrio en todas las variables analizadas". Es decir, que otras ciudades como, por ejemplo, las chinas, con fuertes bancos implantados, se situarían por debajo de Madrid porque no destacan en otros valores.

Y la que más que nadie alardeó ayer de la pujanza de Madrid fue Aguirre, que una vez más repitió su discurso de que "Madrid es el motor de España" en crecimiento económico. Tras enumerar una serie de datos, aseguró que "los gobiernos que bajan los impuestos y favorecen la actividad económica son los más atractivos para la inversión extranjera". Dicho esto, echó mano de su don de lenguas para arrogarse una nueva marca de gestión: "Éste es un Gobierno business friendly".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de abril de 2008