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El PSOE afronta la constitución de las Cámaras sin un acuerdo global

Los socialistas separan la negociación de las Mesas de la investidura de Zapatero

La semana terminó sin que hayan podido tejerse los pactos para la constitución de las Mesas del Congreso y del Senado. La red tan sólo está pespunteada hasta que a lo largo del día de hoy, por fin, las cúpulas de los partidos aclaren sus posiciones. Así las cosas, el PSOE se prepara para separar radicalmente cada una de las negociaciones que tiene que emprender como partido mayoritario.

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Los acuerdos para la constitución de las Mesas terminará necesariamente esta noche por cuanto que mañana se constituyen las Cámaras. A partir del miércoles empieza la segunda fase de negociación, también encabezada por José Blanco, secretario de Organización, junto a José Antonio Alonso, portavoz parlamentario, y Ramón Jáuregui, secretario general. Se tratará de recabar el apoyo para la investidura, el 8 de abril, de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno.

Después de ese acto y ya investido, tanto Zapatero como los partidos de oposición valorarán qué estrategia de alianzas podrán poner en marcha. "Nada está escrito ni decidido, hay que ir a paso a paso", aseguran en la dirección socialista.

Así que lo que ocurra mañana en la votación de las Mesas del Congreso y del Senado no determinará el comportamiento que puedan tener los grupos de oposición en la investidura de Zapatero. Y, mucho menos, qué ocurrirá a lo largo de la legislatura. "Abrimos el proceso de diálogo que no tiene que concluir con la investidura del presidente del Gobierno; ni mucho menos determinará lo que puede ocurrir en la legislatura. La investidura no es el final del proceso", adelanta Blanco.

Nada de mendigar

En estos momentos, el PSOE trata de alejar de sí cualquier atisbo que aparente debilidad o actitud mendicante. "Para las negociaciones vamos con posición abierta, sin condiciones previas, pero tampoco las vamos a aceptar". Éste es un aviso que lanza el dirigente socialista pensando tanto en la negociación última de hoy para las Mesas como la que entablará después para la investidura de Zapatero.

Es decir, si para obtener el voto favorable al candidato a la presidencia del Gobierno, los grupos, singularmente los nacionalistas, plantean toda una batería de reivindicaciones, el PSOE no las aceptará, aclaran los interlocutores consultados. Por tanto, el PSOE se prepara para la hipótesis de que Zapatero pudiera no salir en primera votación, sino que habría que esperar a una segunda ronda en la que ya saldría al tener más votos a favor que en contra. No obstante, los dirigentes socialistas trabajarán para que eso no sea así, pero todo antes de someterse al "zarandeo" de la oposición.

En estos momentos se trata de que José Bono y Javier Rojo salgan en primera vuelta. Claro está, que una oposición a ellos llevaría a que las minorías se quedaran fuera de estos órganos institucionales porque el PSOE no se los cedería. No así el PP, que con sus propios votos consigue en la Mesa del Congreso cuatro de los nueve puestos.

Las minorías comunicarán hoy a Blanco si apoyarán a sus candidatos con el voto favorable o absteniéndose, una vez que se reúnan por la mañana las cúpulas de CiU y PNV. El PSOE debe aclarar si además de ceder un puesto a CiU en la Mesa, se desprende de otro para el PNV.

Pero el PSOE sólo tomará la decisión una vez que conozca la posición definitiva del PP, a quien le ha pedido que "recapacite" su negativa inicial de quedarse con tres puestos y no con cuatro para que uno pueda ser disfrutado por el PNV. En definitiva, todos los movimientos conducen a la decisión del PP de ceder algo o no. Los populares son conscientes de que si mantienen su decisión de quedarse con sus cuatro asientos su intención de tener cuatro presidencias de comisiones fracasará porque el PSOE tiene votos suficientes para quedárselas. Ese sería el castigo al PP.

La decisión de CiU es casi firme respecto a votar favorablemente a Rojo en el Senado y abstenerse en el Congreso con Bono. El PNV, a pesar de la trifulca dialéctica con Bono, le votaría aunque estará muy pendiente de lo que haga CiU. IU-ICV puede moverse entre la abstención del primero y el no del segundo. También votará en contra de Bono ERC. Blanco, no obstante, sabrá a qué atenerse antes de que acabe el día porque preguntará a todos los grupos. Coalición Canaria, BNG, Nafarroa Bai y UPyD. Y, sobre todo, le interesa la posición del PP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de marzo de 2008