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El crimen de la niña Mari Luz

El pederasta acudía cada 15 días al juzgado

El juez que dejó en libertad a Del Valle fue sancionado en 1995 por negligencia en un caso de maltrato infantil - El detenido estuvo implicado en cinco casos de abusos

Rafael Tirado (45 años), el juez de lo Penal de Sevilla que no ejecutó la condena de cárcel contra quien ahora es sospechoso de la muerte de la niña Mari Luz Cortés, ya fue sancionado por el Consejo General del Poder Judicial en 1995 por negligencia en un caso de maltrato infantil. La comisión disciplinaria del órgano de gobierno de los jueces castigó a Tirado -entonces titular del juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Lora del Río (Sevilla)- con una multa de 50.000 pesetas (300 euros) por retrasar más de un mes el examen forense de una niña de dos años supuestamente maltratada por su padre. El Tribunal Supremo, en la sentencia que confirmó esa sanción, aseguró que se trataba de "una manifiesta negligencia en un procedimiento penal que debió atenderse inmediatamente" porque la niña "no podía defenderse".

La ejecución de la sentencia sobre su hija fue defectuosa, según la fiscalía

La última vez que acudió al juzgado fue el pasado 3 de marzo, en Cuenca

El hecho de que Santiago del Valle, el detenido por el presunto asesinato de Mari Luz, estuviera en la calle pese a tener esa condena firme por abusos sexuales contra su propia hija y otra por agresión sexual a una menor originó ayer una ola de indignación y alarma social. Desde 2002, cuando Del Valle fue juzgado por los abusos a su hija, ha estado fácilmente localizable por la policía, pero una cadena de errores y negligencias ha permitido que un peligroso pederasta continuara en la calle cometiendo agresiones sin que la justicia ejerciera su papel.

Es más, Del Valle ha acudido a los tribunales dos veces al mes desde hace más de un año por otra denuncia de agresión a una menor en Sevilla. Pese a todo, en ningún momento se dictó la orden de busca y captura para encarcelarle, lo que seguramente hubiera evitado la muerte de Mari Luz.

El Gobierno calificó lo ocurrido de "gravísimo, terrible y trágico error judicial", en expresión de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, y el Consejo General del Poder Judicial inició una investigación que puede concluir con la decisión de apartar a Tirado de la judicatura.

Del Valle era un viejo conocido de los juzgados de Sevilla. En sus archivos informáticos, que contienen las actuaciones desde finales de 2001, constan siete causas en las que el principal sospechoso de la muerte de Mari Luz ha comparecido como acusado. A ellas hay que sumar la de los abusos sexuales cometidos contra su hija y la falsificación documental en la que incurrió al alterar partes médicos para culpar al profesor de gimnasia de la niña. En total, nueve causas como acusado, de las que cinco son por abusos sexuales a menores. A los ya conocidos contra su hija en 1998 y 1999, los tocamientos a otra niña de Sevilla en 2003 y el acoso a una adolescente de Gijón en 2006, ayer se unieron otros dos: una denuncia por abuso sexual con engaño a otra menor sevillana en marzo de 2003 y otra por tocamientos a una niña perpetrados en diciembre de 2006. La Fiscalía de Sevilla explicó ayer que el primero de los casos, denunciado el 21 de marzo de 2003, fue archivado por la "ausencia de relevancia" de los mismos referida por el padre de la menor ante el juez.

La causa por los tocamientos a otra menor a finales de 2006 sigue instruyéndose y está pendiente de un informe psiquiátrico. Lo más sorprendente es que el juez puso en libertad a Del Valle por este caso el 11 de enero de 2007 con la condición de que se presentara dos veces al mes en los juzgados de la provincia en que residiera. El sospechoso de la muerte de Mari Luz ha cumplido puntualmente con todas sus citas. La última vez, el pasado día 3 de marzo, cuando se presentó en los juzgados de Cuenca, la ciudad en la que fue detenido.

Además de las cinco causas por abusos, Del Valle ha comparecido como acusado al menos en otras cuatro ocasiones por la falsificación de partes médicos para acusar de abusos al profesor de su hija, un hurto que se saldó con una sentencia absolutoria y una más en 2005, que está archivada y de la que la Fiscalía no pudo ayer concretar la causa. Hay un cuarto caso con juicio pendiente en el que Del Valle tendrá que responder por tomas ilegales de corriente eléctrica.

Del examen preliminar de las causas elaborado ayer mismo, la Fiscalía concluye que existió "un defectuoso control" en la tramitación de la ejecución de la sentencia de dos años y nueve meses contra Del Valle por los abusos a su hija, ratificada en diciembre de 2005 y por los que el ahora detenido no entró en prisión. La Fiscalía critica también el "tiempo prolongado" en la tramitación de la resolución firme, dictada dos años y ocho meses después de que Tirado emitiera su primera sentencia. Por último salva su propia actuación en todas las causas contra el sospechoso.

El juez Tirado ya fue sancionado por el Poder Judicial con una multa de 300 euros por una falta grave de desidia o retraso en la tramitación de asuntos al dilatar la tramitación de un caso de maltrato infantil. El juez retrasó más de un mes el examen forense de una niña de dos años que había sufrido "hematomas diseminados por espalda y glúteo en lado derecho y ambas partes del cuello". Tirado redujo esos hechos a una falta, pero la Audiencia le ordenó que los considerara delitos y le obligó a abrir un sumario."El hecho de tratarse de una niña de dos años, de presentar hematomas en ambas partes del cuello y de atribuirse la agresión al padre, de quien puede seguir dependiendo la menor si el juez no la ampara, son circunstancias que ponen de manifiesto la gravedad de la negligencia", aseguró el Supremo al confirmar la sanción en 1998.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de marzo de 2008