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Hacia Pekín 2008

China amplía las campañas de "educación patriótica" en los monasterios tibetanos

En el más puro estilo de la Revolución Cultural (1966-1976), el Gobierno chino aseguró ayer que reforzará las campañas de "educación patriótica" en los monasterios tibetanos, con objeto de moldear las opiniones de los monjes y alejarlos de su líder, el Dalai Lama, a quien Pekín acusa de estar detrás de los graves disturbios que han sacudido en las últimas semanas la región del Himalaya y otras provincias chinas.

La prensa de Pekín tilda de ignorantes y manipuladores a sus pares occidentales

Casi dos semanas después de que comenzaran las manifestaciones en Lhasa (capital de Tíbet), continúan registrándose protestas, que el pasado lunes costaron la vida de un policía, según dijo ayer la agencia oficial Xinhua, y de un monje de 18 años, según el grupo de exiliados Centro Tibetano para los Derechos Humanos y la Democracia. Los enfrentamientos tuvieron lugar en la prefectura de Garze (provincia de Sichuan). El Gobierno tibetano en el exilio afirma que hasta ahora han muerto unas 140 personas en las revueltas, mientras que Pekín dice que han sido una veintena.

"Promulgad con ahínco la educación y la propaganda en las políticas étnicas y religiosas, y en el sistema legal, en todos los templos", dijo Meng Jiangzhu, ministro de Seguridad Pública, durante una visita de inspección a Lhasa, según el Diario de Tíbet. "Debemos continuar profundizando la educación patriótica en los monasterios".

Meng es el primer alto miembro del Gobierno central que viaja a la región autónoma desde que empezaron las movilizaciones el 10 de marzo, con ocasión del aniversario del fallido levantamiento popular contra el dominio chino, en 1959, que forzó al Dalai Lama a exiliarse en India. Las protestas, que inicialmente fueron pacíficas, se tornaron violentas tras ser reprimidas por las autoridades.

El adoctrinamiento en los templos y la demonización del Dalai Lama -a quien el Gobierno acusa de separatista- son algunas de las causas del profundo resentimiento que existe en Tíbet y otras regiones chinas de influencia tibetana contra la dominación han (la etnia inmensamente mayoritaria en China). La foto del líder espiritual está prohibida en los templos, pero muchos monjes la llevan escondida bajo la túnica granate y la veneran en las paredes de sus habitaciones. Meng dijo que la campaña de educación debe ser potenciada para "conducir la opinión pública en la dirección adecuada".

Los últimos enfrentamientos en Sichuan -en los que, según los denunciantes, los tibetanos atacaron a la policía con piedras y cuchillos y ésta respondió con disparos- se han producido a pesar de que Pekín ha enviado miles de soldados a la región. Es muy difícil contrastar los datos que suministran las organizaciones pro tibetanas y los que proporciona Pekín, dado que el Gobierno ha sellado Tíbet y las zonas donde hay revueltas a la prensa extranjera.

Las autoridades han lanzado una operación de propaganda perfectamente orquestada, censurado páginas web e interrumpiendo emisiones de las televisiones extranjeras, que han hecho que la inmensa mayoría de los ciudadanos sólo haya visto los destrozos causados por los manifestantes.

Al mismo tiempo, los medios de comunicación chinos han acusado a los occidentales de dar una versión de los hechos sesgada, llena de prejuicios e ignorancia y de manipular la información. La prensa local obvió ayer las protestas anti chinas registradas el lunes en Grecia durante el encendido de la antorcha olímpica, y dijo que la ceremonia había sido "un inicio perfecto en el camino hacia al oro".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de marzo de 2008