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Reportaje:COYUNTURA INTERNACIONAL

Riesgo de contagio

Las previsiones de crecimiento alemanas se reducen drásticamente

La primera economía de Europa atraviesa por momentos de incertidumbre. Un reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido de los riesgos para la evolución del producto interior bruto (PIB) alemán por la crisis de las hipotecas en Estados Unidos, al mismo tiempo que una serie de organismos públicos y privados han rebajado bruscamente sus previsiones de crecimiento para este año. Ello, a pesar del buen comportamiento de las cuentas públicas y de las versiones de las autoridades alemanas, que creen en una sólida tendencia alcista de su producción y del consumo interno.

El año pasado Alemania creció un sólido 2,5% confirmando el fin de los tiempos de ralentización generados a comienzo de esta década. Por segundo año consecutivo se superaba el 2% de crecimiento (2,9% en 2006), los mejores índices desde 2000. Este crecimiento se produjo gracias al orden en las cuentas públicas y la puesta en marcha de una serie de reformas para aumentar la productividad y la eficiencia del sector público. No obstante, todos los indicadores parecen conformar el contagio de la crisis de Estados Unidos, especialmente en economías de alta dependencia exterior como Alemania.

Alemania ha registrado en 2007 un superávit de cerca de 200 millones de euros, con lo que el presupuesto ha abandonado los números rojos
El FMI pronostica un crecimiento de la economía alemana de sólo el 1,5% para este año, frente al 2,5% registrado en 2007

Dependencia exterior

Un informe del FMI publicado hace un par de semanas indica que "una economía estadounidense en desaceleración y un comercio mundial más débil están golpeando el crecimiento del PIB dada la fuerte dependencia externa de Alemania". El problema de Alemania es que un euro en máximos históricos frente al dólar y el petróleo superando largamente los 100 dólares el barril mitigan de manera importante la competitividad germana y el crecimiento de su producción, atada a la política monetaria unificada de la Unión Europea.

La inamovilidad de los tipos de interés del Banco Central Europeo, que impide controlar el crecimiento del euro, es una de las grandes críticas de países como Alemania y Francia, que sustentan gran parte de su crecimiento en la calidad y cantidad de sus exportaciones. Las exportaciones alemanas crecieron un 8,4% en 2007, después de un récord de 12,9% en 2006. No obstante, para este curso se espera una ralentización hasta el 7,2% y el 6,2% en 2009, la mitad del crecimiento registrado hace tres años.

Esperanzas a la baja

Y las previsiones para el crecimiento del PIB no son más halagüeñas. El propio FMI pronostica un 1,5% este año frente al 2,5% registrado en 2007. El Instituto de Estudios IFO ha rebajado sus proyecciones desde el 1,8% hasta el 1,6% debido a las turbulencias provenientes de Estados Unidos. Un poco más benévolo es el Instituto de Investigación IFW, que cree que el crecimiento este año seguirá en 1,9%, aunque rebaja sus proyecciones del 1,6% al 1,2% para el próximo curso. La OCDE mantiene un 1,8% para este año y un 1,6% en 2009.

Pero también hay buenas noticias. Alemania registró en 2007 un superávit de cerca de 200 millones de euros, con lo que los presupuestos germanos salieron de los números rojos por primera vez desde 1990, según datos de la Oficina Federal de Estadística. En 2006, Alemania había registrado un déficit del 1,6% del PIB, después de que entre 2002 y 2005 se superó el 3%, vulnerando sucesivamente el Pacto de Estabilidad establecido por las autoridades de Bruselas. En este sentido, en junio de 2007 la Comisión Europea archivó un procedimiento en contra del Ejecutivo alemán por este desequilibrio.

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