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La Reserva Federal sale al rescate del banco de inversión Bear Stearns

Bush reconoce que la economía de EE UU pasa por "momentos difíciles"

A pesar de que Bear Stearns, un banco de inversión especializado en bonos, llevaba negando toda la semana que tuviera problemas con sus fondos, ayer confirmó lo que muchos ya temían. Su presidente y consejero delegado, Alan Schwartz, reconoció que su posición de liquidez se había "deteriorado significativamente" en las últimas 24 horas. La Reserva Federal de Nueva York salió ayer al rescate, para lo que contó con la ayuda del banco de inversión JP Morgan, que facilitará el acceso a una línea de financiación especial.

La quinta mayor firma de bonos de EE UU llegó a caer un 50% en Bolsa

La economía de la zona euro supera a la de EE UU al tipo de cambio actual

No fue suficiente y los títulos de Bear Stearns, que es la quinta mayor firma de bonos de Estados Unidos, llegaron a perder el 50% de su valor en la sesión de ayer y arrastraron a todo Wall Street a una caída cercana al 2%. Una nueva turbulencia para la economía estadounidense que, según reconoció ayer su presidente George W. Bush, pasa por "momentos difíciles".

Bear Stearns fue la primera entidad en admitir hace un año que varios de sus hedge funds (fondos especulativos) estaban al borde de la liquidación, por la pérdida de valor de sus activos vinculados a hipotecas subprime. La mayor agencia de calificación del mundo, Standard & Poor's, rebajó ayer de A (grado medio alto) a triple B (grado medio bajo) su calificación de crédito a largo plazo de Bear Stears y advirtió de que la volvería a revisar para ver si es necesario otra rebaja en las próximas semanas.

Como banco de inversión, Bear Stearns no tiene acceso a la ventanilla de descuento que la Fed ha puesto en marcha para paliar las turbulencias financieras. Por eso, la entidad utiliza a JP Morgan Chase como canal para participar en la subasta de fondos que tendrá lugar el 27 de marzo. La acción de la Reserva Federal de Nueva York está prevista para casos excepcionales. Los directivos de Bear Stearns reiteraron durante toda la semana que su posición financiera era sólida, en contra de los rumores que circulaban por el parqué. Sin embargo, finalmente, ayer pidieron ayuda urgente. El temor a que no sea la única entidad en apuros tiró a la baja de los títulos de otros bancos.

La atención se dirige por eso hacia los resultados trimestrales que presente el banco de Wall Street el próximo jueves. Goldman Sachs y Lehman Brothers publican sus cuentas el martes, y el miércoles será el turno de Morgan Stanley. Estas cuatro entidades cerraron sus libros a final de febrero, un mes antes de lo habitual.

El mercado está muy confundido y lo demostró durante la sesión de ayer. El Dow Jones abrió en verde. Pero a los pocos minutos de la apertura se tiñó de rojo y llegó a caer casi 300 puntos (2,5%), aunque luego recuperó algunas posiciones. El dólar continuó perdiendo valor y su cambio con el euro rondaba los 1,564 dólares. Según un informe, la debilidad de su moneda ha llegado incluso a arrebatarle a EE UU la primera posición como la economía más grande del mundo al tipo de cambio actual. El PIB de los 15 países de la zona euro supera ya al del gigante americano, según un estudio de Goldman Sachs. El petróleo de Tejas, de referencia en el país, volvió a tocar un máximo histórico, superando esta vez los 111 dólares por barril (70,95 euros).

El presidente George Bush declaró en el Club Económico de Nueva York que la Casa Blanca adoptará, junto a la Reserva Federal, las medidas necesarias para preservar la estabilidad financiera. Bush reconoció las dificultades por las que pasa la economía, pero prefirió hablar de "crecimiento claramente lento" en lugar de pronunciar la temida palabra recesión.

Ahora se espera que el banco central de EE UU proceda el próximo martes a una rebaja agresiva de tipos, hasta ahora aplazada, al parecer, por la inflación. Se espera un recorte de entre medio punto y tres cuartos desde el 3% actual. El indicador de inflación del mes febrero le da margen de maniobra para hacerlo, al mantenerse plano. Permitió que el alza de precios interanual se situara en el 4%, tres décimas por debajo de la registrada el mes anterior, lo que confirma la tendencia a la baja anticipada por la Reserva Federal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de marzo de 2008