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Reportaje:La lucha contra el crimen organizado

Costa del Sol, costa del hampa

Málaga alberga a una de cada tres redes criminales detectadas en España

La Costa del Sol es la costa del hampa y, sobre todo, el lugar desde el que las bandas organizadas planean y controlan el tráfico de hachís desde Marruecos a España y otros países europeos. "Es lo más llamativo de la delincuencia organizada asentada en Málaga", asegura un mando policial del Grupo de Respuesta Especial al Crimen Organizado (GRECO). Prueba de ello es que, sólo en el primer mes y medio del presente año, estos policías han interceptado 10 toneladas de hachís.

Sobre la Costa del Sol recae desde hace tres lustros el estigma de ser uno de los paraísos preferidos por hampones de todo el mundo. Por eso, el Ministerio del Interior emprendió hace tres años un plan para combatir a estas bandas. "El tráfico de hachís procedente de Marruecos puede provocar que se asienten en la Costa del Sol grupos de delincuencia organizada, especialmente franceses, británicos, italianos y alemanes. En ocasiones, esta actividad genera acciones violentas derivadas de ajustes de cuentas por la sustracción de droga, tráfico de armas y homicidios", explicaba Interior.

Los temores se han confirmado: el 31% de las bandas organizadas detectadas en España están asentadas o tienen su principal campo de actuación en la Costa del Sol, según fuentes policiales. En total, 102 grupos criminales. O, dicho de otra forma, casi uno de cada tres viven y trabajan en la provincia de Málaga. El 19% de las redes desarticuladas en España por la policía lo fueron en la Costa del Sol. Por eso, el Gobierno considera necesario "realizar actuaciones policiales en la Costa del Sol, como lugar prioritario para la captación de información, investigación y lucha contra la criminalidad organizada para conocer su composición, su estructura y sus actividades".

Málaga se ha convertido en uno de los más importantes centros de operaciones de todo tipo de delincuentes y traficantes de hachís. El Cuerpo Nacional de Policía decomisó unos 63.000 kilos de hachís en 2006 y 70.000 kilos en 2007. Las principales actividades de estas bandas, aparte del narcotráfico, son el blanqueo de capitales, las estafas, las falsificaciones, los robos, el tráfico de armas, la inmigración clandestina con fines de explotación laboral o sexual, los atracos, las extorsiones y los secuestros. "En la Costa del Sol hay tres tipos de delincuentes: los que se refugian aquí tras huir de sus países de origen; los que dirigen desde aquí sus negocios ilícitos; y los que vienen aquí a delinquir", explica un inspector.

Años atrás, decenas de mafiosos italianos se escondieron en la Costa del Sol. "Pero muchos se marcharon cuando hace cuatro años entró en vigor la euroorden", afirma un policía. No obstante, la Mafia sigue llamando la Costa Nostra a la Costa del Sol. Por algo será... Lo que más preocupa a la policía de la Costa del Sol son las redes que mueven la droga no sólo para España, sino para Centroeuropa y Reino Unido. Estos grupos están formados por españoles, británicos y marroquíes. "Hace tres meses, un barco salió de Málaga, fue a Marruecos, cargó tres toneladas de chocolate... y le interceptamos a 300 millas de Galicia cuando iba a Inglaterra", explica el jefe del GRECO.

Con el hachís se puede ganar mucho dinero en poco tiempo. Y, además, es una actividad tolerada socialmente. Hace poco, unos vecinos de Tarifa jaleaban a un narco esposado: "Vete con la cabeza alta, que tú no has matado a nadie". La droga corrompe no sólo a la gente normal -a los rumanos recogedores de fresa que cobran 200 euros por descargar una noche fardos de hachís- sino también a guardias civiles, policías e incluso a un juez de Málaga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de marzo de 2008