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El mercante encallado frente a Hondarribia se rompe en tres partes

Los técnicos no habían visto hasta ese momento restos de contaminación

El temporal que azota la costa cantábrica rompió ayer por la tarde en tres partes el mercante Maro, encallado desde el pasado jueves por la noche en una zona rocosa de la costa de Hondarribia, sin que se conozca qué ha sucedido con las 54 toneladas de gasoil y 2,6 de aceite que tenía en sus depósitos. Las últimas inspecciones, realizadas por la mañana por técnicos de Salvamento Marítimo, no habían observado rastros de contaminación. En cuanto el tiempo lo permita, los técnicos tanto de Salvamento Marítimo como de la empresa contratada por los armadores, procederán a realizar una nueva evaluación del barco.

El gasoil vertido se ha evaporado al parecer, pero queda el aceite

El Maro, de bandera de Antigua y Barbuda, pertenece a la armadora estonia United Marine Managemant. Tiene 95,7 metros de eslora y en el momento del accidente se dirigía en lastre desde Bayona al puerto de Pasajes para cargar productos siderúrgicos.

El golpe contra las rocas afectó a la estructura de la embarcación. Se produjo una ligera vía de agua y una pequeña fisura en el tanque del gasoil, que en las siguientes horas provocó una "mínima" contaminación alrededor del buqe.

En un primer momento se planteó reflotar el barco, pero la falta de estabilidad del mismo llevó a los técnicos a descartar esta opción. Una opción que se hizo más difícil aún cuando el barco quedó el domingo totalmente asentado contra la roca. La prioridad era, pues, extraer el gasoil y el aceite de sus depósitos para evitar la contaminación marítima, pero el fuerte viento, el oleaje y la lluvia habían impedido de momento iniciar esas labores.

Poco antes de que el barco se rompiera, José Félix Pérez, abogado de la armadora, explicó que una buena parte del gasoil -no precisó la cantidad, pero admitió que "bastante"- se había escapado ya y se había "evaporado". Y lo ha hecho sin consecuencias negativas para el medio ambiente, según aseguró. "Es un elemento muy volátil en comparación con otros combustibles", apuntaron por su parte fuentes de Salvamento Marítimo.

Pero dentro del barco quedaba el aceite. Estaba "en la parte superior, en un compartimento estanco", precisó Pérez. Cuando el temporal amaine, habrá que comprobar si se ha vertido al mar este producto, para cuya extracción ya estaban preparados en tierra los compresores y las mangueras necesarias. En cualquier caso, una vez retirado el aceite y otros elementos contaminantes, como plásticos, la idea era desguazar el barco y retirar de la zona los restos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de marzo de 2008