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La hora exacta de la muerte, clave para el 'caso Mari Luz'

La autopsia sólo confirma de momento la identidad y que no fue violada

Es Mari Luz Cortés. Las pruebas de ADN han ratificado la terrible noticia: el cadáver hallado el viernes flotando en aguas de Huelva pertenece a la pequeña desaparecida en esa ciudad el 13 de enero. La investigación se centra ahora en precisar la hora de la muerte de la pequeña para avanzar en el conocimiento de la causa del fallecimiento. Hasta el momento, fuentes del caso insisten en que la autopsia descarta la violación y que de los golpes que presenta el cuerpo fuesen mortales. El estrangulamiento también está descartado por la policía.

Un aspecto clave de la investigación es fijar la hora de la muerte. Para ello, un equipo de la de la Comisaría General de la Policía Científica se desplazó desde Madrid para estar en la autopsia y recogió pistas de las larvas y la fauna cadavérica. Los investigadores también precisaron que se está estudiando la presencia de metales pesados en el cuerpo y los restos vegetales hallados en el botín de la niña, lo que ayudará a determinar el curso que siguió el cuerpo por la marisma.

La policía baraja, sobre todo, la posibilidad de que muriese accidentalmente ahogada, pero también que pereciera asfixiada por un criminal. Por ello la data de la muerte es clave para resolver el caso, en ausencia de otras pistas de un posible fallecimiento violento. Ya se sabe que pereció el mismo día de su desaparición. Si la muerte acaeció minutos después de salir de su casa, avanzaría la tesis de la muerte accidental. Cuanto más tiempo haya transcurrido entre el momento en que fue a comprar chucherías y el óbito, más probable es que se trate de un crimen.

Hipótesis

En todo caso, parece improbable que Mari Luz anduviese sola, en una tarde de viento, lluvia y frío, cruzando calles y carreteras, hasta las marismas. De ser así, la cría debería haber recorrido el kilómetro y medio que separa su vivienda, en el barrio de El Torrejón, de la marisma del río Odiel. O los cerca de dos kilómetros y medio que dista la casa del estero más próximo de marisma del Tinto. Ambos ríos confluyen donde fue hallada Mari Luz.

Fuentes del caso afirman que probamente el cuerpo llegó arrastrado por la ría, dado el lugar preciso donde fue encontrada la chiquilla, cerca de un muelle de la refinería Cepsa. La búsqueda de pruebas que ayuden en la investigación siguió ayer en esta zona, en la bocana de entrada al Puerto de Huelva. Mientras, hoy se cumple un año de la desaparición del pequeño Yeremi Vargas, entonces con siete años, cuando jugaba a la puerta de su casa en Vecindario (Gran Canaria).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de marzo de 2008