Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La líder gitana que asesora en el Instituto de la Mujer choca con Zerolo

Pilar Heredia, destacada activista por los derechos de los gitanos que el Gobierno incorporó como asesora del Instituto de la Mujer en junio de 2006, se siente excluida en su trabajo y víctima de acoso laboral, del que acusa, sin ambages, a Pedro Zerolo, secretario de Movimientos Sociales y Relaciones con las ONG en la Ejecutiva socialista.

Esta política, cuyo nombramiento fue saludado por numerosas instituciones y encontró largo eco en la prensa, explicó ayer que Zerolo se ha mostrado "autoritario y ha aprovechado la posición importante que tiene en el partido para impedirle aparecer en los medios de comunicación y otros actos". "Le molestaba cuando yo hablaba de gitanos y me ha impedido hacerlo como asesora de Minorías Étnicas, sólo permitía que respondiera en calidad de presidenta de Yerbabuena", la asociación que preside.

Zerolo negó ayer todas las acusaciones: "Nada tienen que ver con la realidad, estoy completamente sorprendido".

Heredia dice que la directora del Instituto de la Mujer, Rosa Peris, la citó al poco de ser nombrada para explicarle "que Zerolo estaba indignado por su incorporación" a ese puesto y que se iba a "invisibilizar" su trabajo. "Peris me dijo que estaba sorprendida pero que las dos debíamos acatarlo", explica. Ahora, dice, ni siquiera puede "utilizar el ordenador ni el material del instituto".

El Instituto de la Mujer manifestó ayer que el comunicado enviado por Heredia a la prensa con membrete oficial era algo del todo personal. Heredia lleva unos 20 días sin ir a su trabajo, según dijo ayer. "Estoy a punto de una depresión, nadie me ha llamado, lo hacen para desesperarme, pero no pienso renunciar", dijo. Su contrato acaba en mayo.

Hace algún tiempo Heredia pidió que el Gobierno reconociera los enlaces por el rito gitano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de febrero de 2008