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Largas colas y quejas de los viajeros en el primer día de huelga en la EMT

Apedreado un vehículo con 40 pasajeros que circulaba por el barrio del Pilar

La huelga de los trabajadores de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) no paralizó Madrid. El primer día de paros en los autobuses registró una docena de destrozos en los vehículos, largas esperas en las marquesinas y un trasvase de usuarios al metro -que en hora punta aumentó un 10% el número de pasajeros-. Los atascos en el centro fueron similares a los de otros días. O incluso menos en los accesos a Madrid, según la Dirección General de Tráfico. Empresa y sindicatos coinciden en que se cumplieron los servicios mínimos, con 940 de los 1.800 autobuses urbanos en la calle (circuló entre el 40% y el 60% de los vehículos). La EMT (7.700 trabajadores) considera que, exceptuada la plantilla con servicios mínimos, el 40% de los empleados secundó el paro. Los huelguistas aseguran que el respaldo fue casi del 100%.

Quedan otros ocho días de protestas, que se reanudan el próximo lunes

Los usuarios, entre resignados y previsores, buscaron alternativas para evitar los efectos de un conflicto que la mayoría entiende. "Hoy [por ayer] he cogido el coche por la huelga", explicaba Raquel Guillén, de 32 años. De los 23 viajeros consultados, 15 comprendían la protesta, pero lamentaban que siempre afecte "a los mismos": a otros trabajadores. "¿Por qué no la han dejado para el fin de semana?", preguntaba una usuaria al conductor de un autobús. Los nueve días de paros alternos coinciden con días laborables. Quedan ocho días de protestas por delante, la próxima, el lunes. Los huelguistas reclaman sobre todo mejoras económicas.

La jornada de ayer dejó una docena de incidentes, según la EMT. El más grave ocurrió a las diez de la mañana. Un autobús con 40 pasajeros fue apedreado por "un grupo de desconocidos" que rompieron la luna delantera cuando circulaba por la calle de Monforte de Lemos, en el barrio del Pilar. No hubo heridos, pero los viajeros debieron trasladarse a otro vehículo.

También se registraron tres roturas de lunas en una cochera, algunas pintadas de espejos y una "lluvia de huevos" en el recorrido del búho N-19. No se ha identificado a ningún autor. La EMT investiga si fue intencionado el choque de un autobús con una manguera de gasóleo al repostar en una cochera, y la avería de un semáforo en Fuencarral. Los sindicatos niegan que se produjeran sabotajes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de febrero de 2008