Los dos grandes partidos de Pakistán formarán Gobierno

El futuro político del presidente Musharraf, cada día más incierto

Los líderes de los dos grandes partidos vencedores de las elecciones avanzaron ayer un paso más en la transición pacífica de Pakistán de la dictadura a la democracia. El anuncio fue realizado en una conferencia de prensa conjunta de los viejos enemigos que, sentados en iguales sillones de terciopelo rojo, se comprometieron a "permanecer juntos en la lucha por la democracia".

"Trabajaremos conjuntamente en la formación de un Gobierno de consenso. Quiero que esté abierto a todas las fuerzas del Parlamento y he pedido a Nawaz Sharif que forme parte de éste", afirmó el copresidente del Partido Popular de Pakistán (PPP), Azif Alí Zardari, viudo de la asesinada Benazir Bhutto.

Zardari y Sharif, el líder de la Liga Musulmana de Pakistán-Nawaz (PML-N), se reunieron ayer por primera vez después de los comicios y advirtieron al presidente Pervez Musharraf que o se va o lo echan. "Cuanto antes el presidente cumpla el deseo del pueblo, mejor", dijo Sharif, que ve el resultado electoral como un plebiscito contra Musharraf. "No hay desacuerdo sobre el restablecimiento de los jueces del Tribunal Supremo", añadió.

El futuro político del presidente, que insiste en que no dimitirá, y la devolución de sus puestos a 63 magistrados de distintos tribunales fueron siempre las cuestiones prioritarias de Sharif. Por el contrario, el PPP no había tomado una posición clara al respecto, ante la posibilidad de negociar con los restos del partido gobernante y sus aliados.

"Cooperaremos para mantener el Gobierno cuatro años", señaló Sharif. No abordaron, sin embargo, quién será el primer ministro, aunque todo apunta a Majdom Amín Fahim, el vicepresidente del PPP, que fue el partido más votado. Zardari no se presentó a las elecciones y ya anunció el miércoles que no quería ser el jefe del nuevo Gobierno.

Amín Fahim, de 68 años, un hombre del aparato del PPP sin grandes ambiciones, recibió supuestamente en el testamento político de Benazir Bhutto el encargo de dirigir el Gobierno si ella era asesinada y el PPP ganaba las elecciones, como efectivamente ha sucedido. Fahim es visto como un hombre aceptable tanto dentro de las divididas filas del PPP como entre otros partidos que pueden sumarse a la coalición de gobierno. "Quiero que sea un gobierno con un consenso amplio que refuerce el Parlamento", subrayó Zardari, que insistió en que deben de buscarse soluciones políticas a todos los problemas que actualmente enfrenta Pakistán, incluida la lucha armada separatista en Baluchistán.

Los dos líderes ya se mostraron durante la campaña electoral favorables a entablar un proceso de negociación con los extremistas islámicos atrincherados en las zonas tribales fronterizas con Afganistán.

Viéndoles sentados codo a codo, nadie diría que Sharif fue quien envió a las mazmorras a Zardari, por acusaciones que van desde intento de secuestro a asesinato y corrupción, las dos veces en que ganó las elecciones después de que fueran disueltos los gobiernos de Bhutto. "No creo que el PPP y la PML-N puedan permanecer juntos más de seis meses", afirma Azmat Hayat, director del Centro de Estudios Asiáticos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 21 de febrero de 2008.

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