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Ratones acatarrados para estudiar terapias del resfriado y el asma

La mayoría considera que el catarro es sólo una molestia menor y pasajera. En cambio, para algunas personas debilitadas puede ser fatal. Los virus del resfriado son responsables de la mayoría de crisis asmáticas y de no pocas neumonías en personas inmunodeprimidas. Y es en estos casos cuando se echa más en falta un fármaco eficaz para el catarro común. Los tratamientos disponibles son sólo sintomáticos: para la congestión nasal, la fiebre o el dolor de cabeza. Con ellos, un catarro suele durar una semana en gente sana, los mismos siete días que sin tomar nada.

Una de las razones por las que no se han podido investigar fármacos contra los rinovirus (virus de la nariz causantes de más de la mitad de los catarros), es porque los pequeños animales usados en experimentos de laboratorio no se resfrían. El logro, anunciado anteayer, de ratones transgénicos susceptibles a los rinovirus va a permitir a partir de ahora diseñar experimentos para investigar el catarro común y desarrollar fármacos para frenarlo o evitarlo.

"Estos ratones deberían impulsar el desarrollo de nuevos tratamientos para el catarro, así como para otras enfermedades potencialmente fatales, como los ataques agudos de asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica [bronquitis crónica y enfisema]", afirma Sebastian Johnston, investigador principal de este hallazgo, que se publica en el último número de la revista Nature Medicine.

Desde que se descubrieron los rinovirus, hace 50 años, sólo se ha constatado su capacidad infectiva en personas y grandes animales como los monos. El 90% de estos virus usan como llave de entrada a la célula humana un receptor (la proteína ICAM-1), cuyo equivalente en ratones no permite la entrada del virus.

Lo que ha hecho el equipo de Johnston es desarrollar ratones que expresan la proteína humana (esto facilita la infección de las células murinas por los rinovirus), así como un modelo animal para estudiar los ataques de asma inducidos por rinovirus.

"El desarrollo de esta estirpe de ratones es más relevante en el campo del asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica que en el del catarro común, ya que en realidad los ratones no desarrollan síntomas del resfriado", afirma a EL PAÍS Ronald Eccles, una de las mayores autoridades mundiales en el estudio del catarro y director del Common Cold Center de la Universidad de Cardiff (Reino Unido). "Es un prometedor paso adelante, pero estamos todavía lejos de disponer de modelos animales del catarro que puedan ser utilizados para evaluar medicinas para el catarro común".

En cualquier caso, vencer al catarro no será fácil, pues está causado por más de 200 virus diferentes, y encontrar un remedio general es como querer tratar a la vez la viruela, la varicela, el sarampión y otras muchas enfermedades víricas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de febrero de 2008