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Primer atentado suicida en Israel en un año

Dos terroristas matan a una mujer en un centro comercial de Dimona

La ciudad de Dimona, de 40.000 habitantes, aquejada de graves problemas sociales y económicos y sede de la actividad nuclear israelí, fue la elegida ayer por dos terroristas suicidas para perpetrar el primer atentado de esta naturaleza en Israel desde enero de 2007. Una mujer pereció en el acto y una docena de personas sufrieron heridas después de que uno de los atacantes detonara su cinturón explosivo en un centro comercial. La policía mató al segundo antes de que lograra explosionar su carga. Como es habitual, los suicidas habían grabado un vídeo en el que anunciaban su propósito. El brazo armado de Al Fatah y el del Frente Popular para la Liberación de Palestina reivindicaron el asesinato. Procedían de Gaza, y seguramente se infiltraron desde el Sinaí después de que el 23 de enero volara la frontera entre Egipto y la franja.

Un año después del último atentado suicida en Eilat -ciudad balneario en el extremo sur de Israel-, en el que fallecieron tres personas, Dimona padeció el primer ataque terrorista de su historia. A las 10.30, la enorme explosión sacudió el centro comercial. Colegios y guarderías fueron cerradas y el ulular de las sirenas de las ambulancias y la policía se adueñó de la ciudad.

Las reacciones siguieron el guión establecido. El presidente palestino, Mahmud Abbas, incapaz de meter en vereda a los milicianos de su partido, condenó el ataque. Pero la extrema derecha israelí, el Likud y el ultraortodoxo Shas, aprovecharon la coyuntura para exigir el carpetazo a las negociaciones iniciadas en Annapolis en noviembre. No obstante, el primer ministro, Ehud Olmert, que ha convertido el proceso de paz en uno de sus salvavidas, no cederá a esta presión.

Sí es seguro que las medidas de seguridad en la frontera israelí-egipcia aumentarán considerablemente. El ministro de Defensa, Ehud Barak, aseguró el domingo que es imprescindible construir un muro a lo largo del poroso linde de 300 kilómetros que separa Israel del país árabe. Eli Yishai, líder del Shas, un pilar del Ejecutivo, abogó por la invasión del corredor Filadelfi, la banda de tierra fronteriza entre Gaza y Egipto sellada el domingo.

La posición de Hamás también siguió su patrón. Desde hace tres años no comete un ataque suicida, pero no va a impedir a otras milicias ejecutarlos. Un portavoz del movimiento fundamentalista alabó el atentado, producto, insisten los islamistas, de la incesante represión israelí en Cisjordania y Gaza. Dos milicianos de la Yihad Islámica murieron tiroteados ayer en Yenín y un tercero en Gaza. Desde el atentado de Eilat, el 29 de enero de 2007, 500 palestinos, una cuarta parte de ellos civiles, han fallecido bajo el fuego militar israelí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de febrero de 2008