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La precampaña electoral

Zapatero exige a Rajoy que se moje en el 'caso Leganés'

"España necesita otra derecha", afirma en Zaragoza

Es prácticamente imposible que a estas alturas de la democracia la gente se emocione en un mitin. Pero ayer lo logró José Luis Rodríguez Zapatero cuando, avanzado su mitin en el Palacio de Congresos de Zaragoza, denunció la "intolerable e inaceptable persecución que se ha llevado a cabo contra los médicos del Severo Ochoa de Leganés" y exigió a Mariano Rajoy, como líder del partido que gobierna la Comunidad de Madrid, a la que responsabilizó de la persecución, que "tome alguna decisión" porque "no todo vale en política".

"Se han pasado cuatro años pronosticando catástrofes"

Las cerca de 2.000 asistentes se levantaron de sus asientos y dedicaron una intensa y prolongada ovación al doctor Luis Montes y sus compañeros. Hubo gritos de solidaridad y puños en alto mientras Zapatero trataba de seguir: "El PP siempre llega tarde y mal a todo y a veces de muy malas maneras porque no se puede utilizar a unos profesionales dignos en su tarea, que luchan por salvar vidas o por hacer que la vida llegue hasta el último minuto con la máxima dignidad para denunciar y poner encima de la mesa un debate sobre la eutanasia, que es lo que el PP ha pretendido aquí".

Zapatero acababa de conocer las declaraciones de Manuel Lamela, responsable político de las sanciones a los médicos del Severo Ochoa como consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, y su total ausencia de autocrítica le indignó.

El presidente introdujo en campaña el caso del Severo Ochoa como símbolo de lo que es capaz de hacer el PP de Rajoy allí donde gobierna y su mitin, centrado hasta ese momento en el papel simbólico de Zaragoza como ciudad de la Expo 2008, defensora de la sostenibilidad y el medio ambiente, ante su alcalde, Juan Alberto Belloch, dio un giro de 180 grados.

Zapatero denunció por todo lo alto el estilo de hacer política del PP de Rajoy. "España tiene derecho a una nueva derecha, a un PP que no ponga todas sus energías en atacar al Gobierno utilizando el terrorismo".

Denunció a "esta derecha del PP, cada vez más derecha, que pone todos los obstáculos a la ampliación de derechos, a la igualdad", invocando la reciente sentencia del Tribunal Constitucional, que ha echado por tierra el recurso del PP a la Ley de Igualdad de su Gobierno.

Recordó que el PP, esta legislatura, ha eludido plantear políticas sociales y económicas, y cuando, excepcionalmente, ha hablado de familia "ha sido para imponer sus creencias" y no para lograr "mejoras sociales para ellas". Pero abogó, sobre todo, por "desterrar la descalificación, el insulto y la crispación" frente "a unos dirigentes que se han pasado cuatro años pronosticando catástrofes". Acabó con un llamamiento para lograr una mayoría amplia "para que los que están en posiciones más conservadoras, más cerradas y excluyentes, tengan que cambiar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de febrero de 2008