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Reportaje:

Conexiones locales del enchufe

Las contrataciones irregulares se extienden por la administración municipal

El nepotismo se extiende por los ayuntamientos, donde se reproducen los casos de contrataciones irregulares registrados en otros ámbitos.

MARBELLA DÉCADA DE ENCHUFISMO

Los años de gobierno del Grupo Independiente Liberal (GIL) en Marbella, el último presidido por Marisol Yagüe, han acarreado serios problemas económicos a su Ayuntamiento. La enorme plantilla municipal, formada por unos 3.200 trabajadores entre funcionarios y empleados municipales, resta a las arcas cada año un 70% del presupuesto municipal y la Seguridad Social reclama una deuda de 171 millones de euros que los alcaldes del GIL acumularon durante años porque no pagaron las cotizaciones de los empleados municipales. Para lidiar con esta herencia, el actual equipo de gobierno, del PP, ha conseguido un aplazamiento de la deuda con el Ministerio de Trabajo y ha encargado un catálogo de puestos de trabajo que servirá para ordenar la plantilla y acabar con remuneraciones arbitrarias. Según fuentes municipales, se daban casos en los que trabajadores que desempeñaban las mismas funciones tenían sueldos muy diferentes porque recibían incentivos económicos, complementos de productividad y gratificaciones de forma casi graciosa.

El nivel de nepotismo llegó a tal extremo que las contrataciones se hacían sin necesidad de currículo y se notificaban a los jefes de área mediante un mensaje manuscrito en una servilleta. En ese trozo de papel figuraba el salario, el rango y la sociedad municipal en la que prestaría sus servicios. Muchos de esos contratos se hacían antes de las elecciones y la mayoría de esos trabajadores iban a la Gerencia de Obras, una sociedad municipal con unos 800 trabajadores que los meses antes de los comicios llegaba a las 1.000 personas en plantilla.

De esta forma las antiguas corporaciones gilistas compraron voluntades de familias enteras que aplaudían todas las intervenciones de sus concejales, incluso cuando estaban imputados por la trama de corrupción marbellí.

ALMUÑÉCAR EL ALCALDE DE LOS PLEITOS

El alcalde de Almuñécar, Juan Carlos Benavides (Independiente, ex andalucista y ex socialista), se ha visto implicado en más de setenta pleitos. El juez de Almuñécar, la fiscalía del TSJA y agentes especializados en investigar casos de corrupción han sentado en el banquillo al alcalde y al arquitecto municipal, José Luis Rodríguez Passolas. Benavides lleva 18 años como alcalde. "Nunca podrá perder las elecciones. Ha sido lo suficientemente inteligente para que un miembro de cada familia dependa del ayuntamiento", opina el propietario de un bar cercano al Peñón del Santo, en el meollo turístico de la localidad.

También las contrataciones municipales han estado rodeadas de polémica. Hace dos días se conoció que Benavides había contratado a su ex esposa, Rosario González, como asesora de Turismo, por lo que cobrará unos 37.000 euros al año. El Ayuntamiento de Almuñécar justificó la decisión en que durante los años de González como concejal del ramo "se consiguieron importantes logros".

JAÉN SECUELAS DEL MANDATO

En Jaén, la denuncia más sonada sobre enchufismo se dio en el Ayuntamiento de Jaén durante el gobierno del PP. Tanto PSOE como IU solicitaron, sin éxito, una comisión de investigación para aclarar los contratos de, al menos, una veintena de parientes directos de concejales, cargos públicos o destacados militantes del PP con total ausencia de procesos selectivos reglados. En la lista figuraban hijos, hermanos, cuñadas y sobrinos de miembros del equipo de gobierno del PP en esta ciudad y de otros dirigentes del partido. La mayor parte de esos trabajadores siguen en el Ayuntamiento y han logrado consolidar su empleo.

Otro caso llamativo es el de la radiotelevisión municipal, Onda Jaén, donde los sindicatos aseguran que no ha habido proceso selectivo alguno para cubrir las más de 50 plazas actualmente existentes. Se da el caso de que muchos de esos empleados entraron con un contrato mercantil y hoy ya son trabajadores con contrato indefinido.

Jorge Quesada, candidato número 12 en la lista del PP a la capital almeriense y director del área de Protección Ciudadana como cargo de confianza durante el último mandato, tomó posesión el 4 de mayo de 2007 como superintendente de la Policía Local de Almería. En enero del mismo año se examinó en solitario al puesto cuyas bases del concurso-oposición las realizó el área para la que trabajaba. El presidente del tribunal calificador fue el alcalde de Almería, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador (PP), quien lo designó para un puesto de confianza, según denunció tanto el grupo socialista como IU.

Información elaborada por Juana Viúdez, Ginés Donaire y Fernando Valverde

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de enero de 2008