De la Rosa admite que vació las arcas de Grand Tibidabo

El abogado del Estado pide una condena por delito fiscal

La descapitalización de Grand Tibidabo quedó ayer vista para sentencia en la Audiencia de Barcelona conforme al guión previsto. El financiero Javier de la Rosa reconoció que se apropió de 68 millones de euros entre 1991 y 1994 con diversas operaciones de ingeniería financiera. A cambio, el fiscal rebajó su petición inicial de seis a tres años de cárcel tras el acuerdo extrajudicial alcanzado con las defensas y las acusaciones que representan a algunos de los más de 10.000 perjudicados, que todavía no han cobrado.

Ahora el tribunal deberá dictar sentencia por ese delito de apropiación indebida, que también reconocieron otros cinco acusados. El fiscal solicita un año de cárcel para cada uno. Entre ellos se encuentra Manuel Prado y Colón de Carvajal.

La sentencia de la Audiencia de Barcelona también deberá pronunciarse sobre la acusación de delito fiscal para De la Rosa y otros cuatro acusados del que únicamente les acusa el abogado del Estado. Las penas solicitadas van de dos a cuatro años de prisión.

Mensaje desalentador

"Si no se les condenase mandaríamos un mensaje desalentador a la sociedad", dijo en su informe el abogado del Estado. Su tesis es que en la descapitalización se defraudaron a Hacienda 1,62 millones de euros, pero el resto de acusaciones y defensas sostienen que no hay delito porque no se puede exigir a quien se apropia ilegalmente de dinero que, además, lo declare.

El fiscal David Martínez Madero defendió con vehemencia el pacto extrajudicial y dijo que no ha actuado "como un burócrata". También calificó a De la Rosa de "depredador financiero" y aseguró que una condena de tres años de cárcel serviría de "prevención general".

Francesc Jufresa, abogado del financiero, pidió al tribunal una pena mínima de seis meses, afirmó que los medios de comunicación "se han cebado" con su cliente y explicó que De la Rosa ha sufrido "trastornos neurológicos" por el proceso. El financiero, por su parte, explicó que Hacienda todavía adeuda 1,8 millones de euros a una de las sociedades empleadas en la trama y apostilló que en ningún momento se quiso lucrar con el dinero de Grand Tibidabo. Los accionistas presentes en la sala reaccionaron al unísono. "¡Nooo!".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de enero de 2008.

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