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La batalla de las cifras

El PSOE usará el empleo como arma electoral y el PP los precios

Los dos partidos con aspiraciones a formar Gobierno intentarán ganar votos con los próximos indicadores económicos

En el calendario electoral hay dos fechas subrayadas: el arranque (14 de enero) y el final (9 de marzo) de la campaña. Pero los días en rojo menudean: la publicación de estadísticas se convertirá, sin duda, en baza política. El PSOE se apoyará en el crecimiento de la economía, en el empleo y en el superávit público (José Luis Rodríguez Zapatero anunció ayer mismo que en el ejercicio 2007 fue del 2% del PIB), mientras el PP enfatizará la desaceleración económica, el descontrol de los precios o el déficit exterior.

TRABAJO Suben el empleo y el paro

Pocos políticos se resisten a exhibir la creación de empleo como logro e incluso comprometen cifras para las elecciones. Conscientes de que el paro figura entre las principales preocupaciones ciudadanas, los dirigentes reservan al mercado de trabajo un lugar privilegiado en sus discursos. Las cifras que se conocerán las próximas semanas proporcionarán material suficiente para la complacencia y también para el ataque electoral.

La primera y mejor radiografía laboral llegará el 25 de enero con la encuesta de población activa (EPA). La tasa de paro no variará mucho de la actual (el 8%), que se sitúa en mínimos de 30 años. "Podría disminuir levemente, es difícil decirlo", explica José Antonio Herce, socio director de Economía de Analistas Financieros Internacionales.

No obstante, el parón de la construcción detectado en la última parte del año puede haber elevado el número de parados e incidir algo la tasa. En todo caso, el recorte acumulado en la legislatura (del 11% al 8%) será notable, en contraste con lo que ocurrió en el último Gobierno del PP (subió medio punto). El Ejecutivo socialista podrá decir también que se han creado unos 600.000 nuevos puestos en 2007, una cifra inferior a la de otros años. En 2008 no se superará el medio millón de ocupados adicionales, según los expertos.

El último dato que se conocerá antes de las elecciones será el del paro registrado, que elaboran los servicios públicos de empleo. "Éste va a subir, como viene ocurriendo en los últimos meses, y será el que incida en las elecciones", vaticina Herce, que elabora, junto con la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal, un índice avanzado del mercado laboral.

La construcción será la responsable de esa subida del paro y ralentizará la afiliación a la Seguridad Social, que se da a conocer el mismo día del paro registrado. El último semestre de afiliación ha resultado el más renqueante de los últimos seis años, aunque "no es mucho peor que el primer semestre de 2004", puntualiza Herce.

PRECIOS La inflación no amaina

Si algo se le ha ido de las manos al Gobierno en este final de legislatura es la inflación. Cierto es que el vertiginoso ascenso de los precios -según el avance del IPC, en diciembre la subida era del 4,3% anual, un récord en 12 años-, está impulsado por el encarecimiento del petróleo y los cereales en mercados internacionales. Pero también lo es que el salto de la inflación ha sido mayor en España que en el resto de países de la zona euro. Y que la comparación con el cierre de la última legislatura de los populares (2,7%), penaliza al PSOE.

"En el primer trimestre, la diferencia en el nivel de precio del petróleo empezará a reducirse, pero no así en los alimentos", explica José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney. Los servicios de estudios coinciden en que la inflación de enero y febrero, los dos datos que se conocerán antes del 9-M, se mantendrá por encima del 4%. Y algunos creen posible incluso que se supere el repunte de diciembre. La moderación en los precios tendrá que esperar, al menos, a la primavera.

CRECIMIENTO Buen final y desaceleración

La evolución del PIB, que da la medida del crecimiento de la economía española, será otro indicador con doble lectura. Según la estimación del Gobierno, que dan por buena todos los analistas, 2007 cerrará con un crecimiento del 3,8%, incluso cercano al 3,9% de 2006. Como ha ocurrido en toda la legislatura, el valor del PIB español aumentará a una tasa claramente superior a la media de la zona euro.

"Es un comportamiento excelente, en el que ya se aprecia una leve desaceleración", matiza Jordi Gual, responsable del servicio de estudios de La Caixa. En el cuarto trimestre, el PIB ha aumentado un 3,5%, según las estimaciones del Gobierno, que se contrastarán con los datos oficiales a mediados de febrero. Y eso son tres décimas menos que en el trimestre anterior, lo que marca el inicio de la voceada desaceleración económica.

A partir de ahí no hay más datos en los que sustentar el debate, sólo estimaciones. La mayoría de los servicios de estudios y organismos internacionales, como el FMI -que revisa sus previsiones en enero- mantienen que el crecimiento rondará el 2,7%, frente al 3,1% del Gobierno. "La crisis financiera por las hipotecas de alto riesgo trae marejada, pero la economía española tiene estabilidad suficiente para sortearla", añade Gual.

VIVIENDA La caída

Aunque el mercado inmobiliario es el principal responsable de la desaceleración a la que se enfrenta España, tanto el Gobierno como los ciudadanos recibirán con alivio una cierta mesura en esos indicadores. El primero llegará la próxima semana, con los precios de la vivienda del conjunto de 2007. Previsiblemente el ministerio dé a conocer el mejor cierre de año desde finales de los noventa, con un alza de precios que "rondará el IPC"-, vaticina Gerardo Roger, arquitecto y profesor de Urbanismo de varias universidades, entre ellas la Carlos III de Madrid. El estadístico Julio Rodríguez va más allá al creer que "2007 terminará por debajo del IPC y este año se producirá un crecimiento cero o negativo". La vivienda ya cae en 13 provincias y su precio permanece estancado de un trimestre para otro. Políticos y ciudadanos escudriñarán las cifras de diciembre para tomar el pulso al sector.

Otro indicador crucial será el número de viviendas iniciadas. Tras las 863.000 visadas por los arquitectos en 2006, el año que acaba de finalizar marcará el inicio de la moderación. Roger cree que no serán más de 700.000 y que, a partir de ahora, se tenderá a 450.000 anuales. "Aunque sigue habiendo una demanda insatisfecha de vivienda de protección pública", advierte.

Antes de las elecciones se conocerán también las compraventas de pisos cerradas el año pasado, que elaboran los registradores. La caída respecto a 2006 se aproximará al 15%, vaticina Julio Rodríguez. La explosión de la burbuja afecta igualmente al número de nuevas hipotecas, que seguirá una línea descendente. Y el crédito concedido a los hogares para adquirir un piso avanzará más lento que en años anteriores. El dato lo publicará el Banco de España en febrero.

PENSIONES Crece el poder adquisitivo

La cuantía de las pensiones no ha dejado de subir en toda la legislatura. Los datos que se conocerán a finales de enero y de febrero recogerán ya la importante revalorización aplicada a las mínimas. El resto de pensiones registrará, además, subidas superiores a las de otros años, pues se actualizan según la inflación de noviembre, que ha resultado muy elevada en 2007 (4,1%). Ese último empujón sitúa la pensión media en casi 706 euros (antes, 678).

Cuentas públicas Superávit del 2%

Los datos del Ministerio de Economía, a sólo 10 días de las elecciones, serán el colofón a una política presupuestaria en la que el superávit en las cuentas públicas ha sido un objetivo determinante. La moderación en el gasto y el crecimiento explosivo de los ingresos fiscales, aupado por la bonanza económica, conforman la ecuación de la legislatura, inédita en la historia económica reciente. "Como poco, el superávit de 2007 estará en el 2% del PIB", vaticina Ángel Laborda, director del gabinete de coyuntura de la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas).

Pese al nuevo récord, Laborda apunta que la desaceleración muestra ya su cara en la evolución de los ingresos fiscales de 2007, sobre todo en el IVA: "La recaudación se resiente por el menor consumo y la menor venta de viviendas, lo que se suma a que aumentan las devoluciones por el alza de las inversiones empresariales y las exportaciones" en el arranque de 2007. El experto de Funcas cree que el frenazo económico de 2008 se dejará sentir en el impuesto de sociedades, aunque no cree que haya desequilibrios en las cuentas públicas. Eso sí, avisa de la merma de ingresos para las comunidades autónomas "y sobre todo para las corporaciones locales" por el parón inmobiliario.

BALANCE EXTERIOR Un agujero sin fondo

El único consuelo que ofrece la balanza de pagos a la economía es que el déficit con el exterior crece a menor ritmo. Pero los datos (el Banco de España publicará en los dos próximos meses las balanzas de octubre y noviembre) volverán a mostrar a España con el déficit más abultado del mundo, tras el de EE UU. Los expertos coinciden en que el déficit rondará en 2007 los 100.000 millones y el 10% del PIB (frente al 8,8% de 2006). "Lo importante es que el dinero que se ha pedido prestado lo han gastado en invertir, no en consumo", señala Jordi Gual, de La Caixa. José Carlos Díez, de Intermoney, añade: "El peligro sería que familias y empresas no tuviesen capacidad para devolver el dinero, o que la financiación internacional en la zona euro se secara, pero no parece que vaya a ocurrir nada de eso".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de enero de 2008