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"Hay enfermos que pasan dos días ingresados en sillones"

Un médico de urgencias de Móstoles relata el colapso "crónico" del servicio

De todos los hospitales de la región con problemas en el servicio de urgencias, el de Móstoles se está quedando además sin médicos. De los 26 facultativos que el año pasado formaban el servicio, 15 se han marchado o han anunciado su intención de hacerlo en las próximas semanas. La gerencia del centro abrió el pasado 28 de diciembre un proceso de selección de personal para intentar sustituirlos, pero de momento sólo ha logrado incorporar a uno y espera contar con otros cuatro en las próximas semanas, según dos fuentes del hospital.

Pese a los reiterados intentos de este periódico, la gerencia se negó ayer a ofrecer su versión sobre los hechos.

15 de los 26 médicos del servicio se han ido del hospital o lo harán en semanas

Sólo ocho de ellos tienen plaza fija y otro es interino; 17 son eventuales

"La selección de nuevos médicos se ha hecho tarde y mal, como muchas cosas en este hospital", denuncia Luis Martínez Fuente, uno de los médicos que permanece en el servicio. "Hace años que las urgencias están permanentemente colapsadas. Decenas de enfermos pasan uno, dos y tres días en los pasillos porque no hay camas libres. Y no se les ingresa en camas, como en otras urgencias. Hay que hacerlo en camillas porque son más estrechas y son las que caben. Claro que también son mucho más incómodas", añade.

Con todo, quienes así pasan sus horas de enfermedad o agonía pueden considerarse afortunados. "Hay una sala de 25 metros cuadrados que antes era la de prealtas [pacientes en espera para ser trasladados a sus domicilios]. Muchos días, como hoy [por ayer], tenemos que meter seis sillones para ingresar a enfermos que pasan uno o dos días allí sentados".

Pese al malestar de los profesionales del hospital por una situación que "viene de lejos sin que la Consejería de Sanidad haya hecho nada", según el otorrino Carlos Barra, "no es por el colapso por lo que se están marchando los médicos", aclara Martínez Fuente. "Hace años que la situación es mala y seguimos aguantando por los pacientes y porque creemos en la sanidad pública".

La crisis y fuga de médicos que vive el centro se empezó a fraguar hace tres meses. En octubre, los médicos de urgencias comunicaron a la dirección del hospital que no podían asumir por más tiempo la atención de los enfermos ingresados en los pasillos. "Nuestra misión es atender al paciente que llega, no al que lleva tres días en el pasillo. Ése es un enfermo que debe atender el servicio de planta correspondiente. Nosotros ya no le podemos atender con la calidad que se merece".

El 1 de noviembre, la dirección cursó una orden para que los servicios correspondientes asumieran la atención a los enfermos ingresados en los pasillos de urgencias. En su mayoría se trata de personas mayores con varias patologías, por lo que el centro contrató a siete internistas y a dos neumólogos.

Pero ante lo que creyó un pulso de los médicos, la dirección hizo algo más, algo que puso en evidencia la precariedad laboral que sufren muchos médicos de la sanidad pública y que soliviantó los ánimos. "Amenazó a los médicos eventuales de urgencias con no renovarles el contrato", explica Martínez Fuente.

De los 26 facultativos que tenía el servicio a finales de 2007, sólo ocho tienen plaza fija y uno, Martínez Fuente, es interino. Los otros 17 médicos están sometidos, algunos desde hace más de cuatro años, a contratos eventuales que se van renovando cada mes de enero. "Era lo poco que faltaba para que se llenara el vaso", cree este médico.

El pasado 1 de enero, 10 médicos dejaban el hospital de Móstoles. Dos más lo harán el próximo 1 de febrero y otros tres han pedido el traslado y están pendientes de una respuesta. Todos son eventuales.

La reacción de la dirección fue tardía, según los facultativos. "Debían pensar que íbamos a tragar con todo. Al final intentaron rectificar, pero ya era tarde. En un momento en que faltan médicos y se supone que los hospitales deben cuidar a los que tienen, muchos se han sentido aquí despreciados".

El resultado de la crisis que vive el hospital se nota en el servicio de urgencias. "En un día como hoy [por ayer], la urgencia atiende entre 200 y 250 enfermos. Pues sólo hay tres médicos, un residente de primer año y otro de segundo año para hacerlo", concluye.

Los problemas de Móstoles se extienden a otros grandes hospitales de la región, como el 12 de Octubre, La Paz, el Clínico o el Ramón y Cajal. El vicepresidente regional, Ignacio González, admitió ayer "cierto colapso" en algunos hospitales.

PSOE e IU, por su parte, exigieron la comparecencia urgente del consejero de Sanidad, Juan José Güemes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de enero de 2008