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La Guardia Civil se incauta de 7 toneladas de hachís

La Guardia Civil, en sendas operaciones llevadas a cabo ayer en las comarcas del Baix Camp y de la Selva, se incautó de un total de siete toneladas de hachís y detuvo a 10 personas. En concreto, en L'Hospitalet de l'Infant la policía decomisó tres toneladas y arrestó a 10 presuntos narcotraficantes, y en la Selva la cantidad de la droga requisada superó las cuatro toneladas.

La Guardia Civil frustró un nuevo intento de introducir hachís en Tarragona y detuvo en la madrugada del lunes a 10 personas, todas de origen magrebí, en una playa de L'Hospitalet de l'Infant mientras lo descargaban de una embarcación rápida que transportaba la droga desde el norte de África. La lancha, de nueve metros de eslora y tres motores de 250 caballos, contenía 3,1 toneladas de hachís divididas en 104 fardos. Sus ocupantes pudieron huir al llegar la Guardia Civil, que inició una persecución por mar con embarcaciones de Salvamento Marítimo. Los presuntos traficantes embarrancaron en una playa de Sant Jaume d'Enveja (Montsià), aunque lograron escapar a pie.

La policía aún mantiene abierta la operación para localizarlos. Los agentes encontraron también en la lancha 69 garrafas de gasolina de 25 litros cada una y 70 litros de aceite para motor, que habitualmente usan los narcotraficantes para repostar en alta mar.

Segunda operación

En la comarca de la Selva, la policía confiscó a primera hora de ayer 4.200 kilos de hachís abandonados en una cala situada entre Tossa y Lloret de Mar, después de que los narcotraficantes, que no fueron detenidos, se percataran de la presencia de los agentes. Varias dotaciones policiales hacían guardia desde la una de la madrugada en los alrededores de la cala Llevadó, una de las más inaccesibles de la Costa Brava. Allí habían localizado horas antes algunos bidones de gasolina que pusieron en alerta a los agentes sobre un posible desembarco de droga.

Al amanecer, en la cala Morisca encontraron 127 fardos de hachís semiocultos, que los narcotraficantes dejaron allí con la idea de recogerlos más tarde. Frente a la playa principal de Lloret también hallaron una barca rápida semirrígida de 15 metros de eslora y 4 motores de 250 caballos. Los agentes sospechan que pudo haber sido abandonada tras desembarcar la droga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de enero de 2008