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El Gobierno suizo media entre israelíes y palestinos para contener la violencia

Israel y Hamás mantienen desde hace meses negociaciones de paz indirectas gracias a la mediación del Gobierno suizo. Los diplomáticos helvéticos habrían redactado un protocolo, conocido ya como "documento suizo", en el que por primera vez se dan a conocer las condiciones del movimiento islamista para conseguir una tregua con el Estado hebreo.

Según estas informaciones, Hamás se mostraría dispuesto a una hudna, o tregua de larga duración en árabe, en la que el movimiento islamista se comprometería a detener los ataques de cohetes Kassam contra territorio israelí, mientras que Israel daría fin a la política de "liquidaciones selectivas" de líderes de Hamás.

Por otra parte, se podrían abrir nuevos accesos a la franja de Gaza y se produciría un intercambio de prisioneros, entre ellos el del cabo israelí Gilad Shalit, secuestrado por los islamistas el 25 de junio de 2006.

La existencia de dichas negociaciones y los protocolos adjuntos fue reconocida ayer por el embajador Thomas Greminger, quien afirmó que este texto se remonta a 2006, cuando fue entregado al primer ministro de Hamás, Ismail Haniya. El texto habría sido "redactado a partir de ideas propuestas por el movimiento islamista, y es el fruto de meses de contactos entre todas las partes palestinas", afirmó el responsable de la división política IV del Departamento federal de Asuntos Exteriores.

A pesar de que Greminger afirma que este proceso "no es una mediación entre Israel y Hamás", su ministerio informó de las negociaciones en curso a las autoridades de Israel mientras que el presidente palestino y líder de Al Fatah, Mahmud Abbas, fue informado en persona por la presidenta de Suiza y ministra de Exteriores, Micheline Calmy-Rey.

Greminger destacó igualmente que "Hamás está dispuesto a hablar de tregua, pero no de acuerdo de paz". En la práctica, eso se traduciría en una garantía de seguridad para Israel, sin llegar al reconocimiento formal de su existencia, algo a lo que Hamás siempre se ha negado. De hecho, el oficioso ministro de exteriores de Hamás, Mahmud Al-Azhar, no desmintió estos contactos, pero se apresuró a aclarar que "no hay negociaciones directas con los sionistas", sino que transmiten a los suizos sus ideas, quienes las hacen llegar a su destinatario.

En la nota entregada por el Ministerio de Exteriores suizo a este diario se deja claro que "Suiza, a diferencia de otros países occidentales, se encuentra abierta a negociaciones con Hamás". Según las autoridades de Berna, "no puede haber solución al conflicto ni paz duradera sin participación del movimiento islamista".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de enero de 2008