Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Magnicidio en Pakistán

Pakistán retrasa a febrero las elecciones

El Gobierno eleva a 58 los muertos en los disturbios por el asesinato de Bhutto - Islamabad e India intercambian sus listas de instalaciones nucleares

La oposición paquistaní considera un "burla" las consultas ordenadas por el Gobierno con todos los partidos para marcar la fecha definitiva de las elecciones. La Comisión Electoral indicó ayer que "en principio" los comicios han sido retrasados, pero señaló que la nueva fecha de la convocatoria electoral se daría a conocer hoy tras la consulta con las formaciones políticas. El Partido Popular de Pakistán (PPP), principal fuerza de la oposición -ahora liderado por Bilawal Bhutto, el hijo de la ex primera ministra asesinada-, reiteró que se opone a cualquier retraso del calendario electoral previsto para el 8 de enero.

Fuentes anónimas de la comisión electoral indicaron a la cadena de noticias en inglés Dawn que las elecciones se han pospuesto hasta el 11 de febrero, para que no interfieran en el mes de luto musulmán, que termina el 9 de febrero. Sin embargo, miembros de la gobernante Liga Musulmana de Pakistán-Q (PML-Q), interesada en retrasarlos lo más posible, sostienen que no se celebrarán hasta finales del próximo mes.

La oposición tilda de "burla" las consultas ordenadas por el Gobierno

Bilawal Bhutto se traslada a Dubai, donde residía su madre

La Comisión Electoral anunciará hoy la nueva fecha de los comicios

Musharraf teme un triunfo absoluto del partido de Bhutto

El Gobierno teme que la ola de simpatía hacia el PPP desatada por la brutal muerte de su líder suponga una asistencia masiva a las urnas y un triunfo absoluto del PPP. Además, los analistas señalan un importante trasvase de votos desde el partido gobernante a la Liga Musulmana de Pakistán-N, que lidera Nawaz Sharif.

El senador del PPP Babar Awan amenazó al Gobierno con iniciar una campaña de desobediencia civil si hay retrasos. "Si las elecciones se retrasan, significa que el general en la reserva Pervez Musharraf está preparando un tercer periodo de ley marcial", afirmó.

Bilawal Bhutto, de 19 años, viajó ayer a Dubai, donde residía su madre, hasta regresar a Pakistán el pasado 18 de octubre. El nuevo líder del PPP, que estudia en Oxford (Reino Unido), tiene previsto finalizar sus estudios antes de tomar plenamente las riendas del partido, que las lleva su padre, Asif Zardari, como copresidente.

Muchas de las restricciones impuestas por Musharraf a los medios de comunicación tras la declaración del estado de emergencia, en noviembre pasado, permanecen vigentes, lo que, junto con la violencia que se ha cebado en los informadores, ha llevado a la Unión Federal de Periodistas de Pakistán (PFUJ) a declarar 2007 el "peor año" de la última década.

Según la PFUJ, en 2007 fueron asesinados ocho reporteros, incluido el último tiroteado el domingo en la norteña ciudad de Peshawar. Además, 73 resultaron heridos "en diferentes incidentes de terrorismo, violencia y tortura policial". De éstos, "tres fueron supuestamente secuestrados por agencias del Gobierno".

Aunque los periodistas se quejaron ayer de las dificultades que enfrentan para cubrir la campaña electoral, la situación en el país ha vuelto a la normalidad. Prácticamente todas las carreteras de la provincia de Sind, el feudo de Benazir Bhutto, que habían sido bloqueadas están ya abiertas. Los camiones y tractores destruidos por los incendios son retirados por efectivos del Ejército paquistaní.

El Gobierno informó de que el número oficial de muertos en los tres días de disturbios de la semana pasada ha sido de 58 víctimas mortales, la mayoría, en la provincia de Sind. Las pérdidas materiales, sin embargo, aún no se han podido cuantificar, pero los analistas señalan que ascienden a decenas de millones de euros. La Bolsa de Karachi, que es la capital de Sind y la capital económica del país, volvió ayer a desplomarse, con una caída cercana al 4% después de que el lunes, tras tres días de cierre, sufriera una caída del 4,7%.

Símbolo de que el país recupera la normalidad tras los recientes acontecimientos es que el Gobierno paquistaní y el de su principal vecino y enemigo histórico, India, intercambiaron ayer, según lo previsto, sus listas de instalaciones nucleares.

Ambos países, que en 1998 realizaron explosiones atómicas, lo que evidenció que tenían armas nucleares, firmaron en 1988 un Acuerdo sobre la Prohibición de Ataques contra Instalaciones Nucleares entre India y Pakistán, en el que se comprometieron a intercambiar la información referente a sus instalaciones atómicas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de enero de 2008