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Entrevista:JAVIER GÓMEZ-NAVARRO | Presidente del Consejo Superior de Cámaras

"Hay que rebajar cuotas sociales y, a cambio, subir el IVA dos puntos"

Las campañas electorales suelen ser tiempos de promesas para los partidos, y de peticiones para los empresarios. PP y PSOE han propuesto una batería de rebajas fiscales para la próxima legislatura, que van del Impuesto de Patrimonio al IRPF.

"Existe el peligro de que se llegue a romper la unidad de mercado"

"La Universidad no responde a las necesidades de las empresas"

Y por ese mismo camino quieren profundizar las patronales y las Cámaras de Comercio. En la mesa de trabajo de Javier Gómez-Navarro (Madrid, 1945), ex ministro socialista y presidente del Consejo superior de Cámaras, hay un lugar destacado para un documento que contiene 150 propuestas a los partidos de cara a las elecciones del 9 de marzo. "Hay que bajar las cuotas a la Seguridad Social. Lo ha hecho Angela Merkel en Alemania y está en el programa electoral de Nicholas Sarkozy en Francia, y es la única manera de evitar deslocalizaciones", asegura. A cambio, apuesta por "subir el IVA unos dos puntos". "Tenemos uno de los IVA más bajos de Europa", argumenta. El plan de las Cámaras se basa en bajar impuestos directos (IRPF, las cuotas a la Seguridad Social y Sociedades) y subir los indirectos.

Pregunta. ¿Es una medida de izquierdas?

Respuesta. Es una medida de racionalidad económica, el debate entre izquierda y derecha está superado. España y otros países financian el sistema de protección social con las cuotas a la Seguridad Social, que en realidad son un impuesto para el trabajador. Países como Dinamarca lo hacen con el IVA, con lo que sufragan el Estado del Bienestar con todos los productos que se compran, y no sólo con los nacionales, como sucede en España. Eso aumentaría la competitividad. Alemania y Francia van por ese camino. Y nosotros entendemos que no hay que perder de vista esa tendencia, ir hacia un modelo en el que bajen los impuestos y se aumente la competitividad.

P. ¿Rebajar impuestos no significa a la larga tener que rebajar prestaciones sociales?

R. La Administración Pública tiene un enorme recorrido en cuanto a rebajas fiscales si se reduce el fraude y, sobre todo, se mejora la gestión en el sector público. No se trata de avanzar hacia privatizaciones, sino en tener claro que el Estado se responsabilice en garantizar que cualquier ciudadano obtenga servicios de calidad al menor coste. Hay que mejorar la gestión de los recursos públicos, y eso permitiría bajadas graduales de impuestos. Nadie discute las prestaciones sociales asociadas al estado del Bienestar. Sí pedimos que el sector público gestione mejor.

P. ¿Qué reducciones fiscales plantean las Cámaras?

R. Lo primero, la reducción de las cuotas a la Seguridad Social. Y básicamente del IRPF y gradualmente también del Impuesto de Sociedades, acomodándolo hacia los tipos que aplican los países que compiten con España. En resumen, hay que bajar las cuotas a la Seguridad Social, IRPF y Sociedades y a cambio se puede subir el IVA unos dos puntos.

P. ¿No se pierde progresividad bajando impuestos directos y subiendo indirectos?

R. Los impuestos directos estarían muy bien si todo el mundo los pagara. Si los ricos los pagaran. Pero son cada vez más difíciles de cobrar porque quienes tienen más medios tienen armas para eludir el pago. Al final recaen en las clases medias.

P. Al margen de los impuestos, los empresarios se quejan también de la burocracia, de un exceso de normas legales.

R. Se están produciendo desarrollos legislativos distintos en las comunidades autónomas, y las empresas que operan en toda España tienen cada vez más dificultades. Existe el peligro de que se llegue a romper la unidad de mercado. Los políticos no tienen conciencia de que hay que legislar lo imprescindible. De lo contrario pasa lo que pasa: tenemos un profundo desbarajuste legislativo y se corre el peligro de que haya cierta inseguridad jurídica por los excesos de los 10 últimos años.

P. ¿Dónde está la mayor preocupación entre las empresas españolas? ¿Tienen un agujero en la competitividad?

R. No lo creo. Las empresas españolas han sufrido los problemas del diferencial de inflación con Europa y del tipo de cambio. En cuanto a la productividad, el sector industrial ha mejorado, pero las tasas de incremento bajan mucho en los servicios por la falta de competencia. Lo más preocupante para las empresas es que la universidad no responde a sus necesidades. Hay un gran fracaso con los idiomas.

P. El Gobierno acaba de rebajar la previsión de crecimiento para 2008. ¿Ve problemas?

R. En lo micro, no afecta que la economía crezca al 2,7% o al 2,9%. Lo relevante son los costes, la inversión en investigación, desarrollo e innovación y esa necesidad de reducir las distancias entre empresa y las universidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de diciembre de 2007