Reportaje:

Atraco en 'la milla de oro' de Madrid

Cuatro encapuchados irrumpen pistola en mano en una tienda de lujo

A plena luz del día y con centenares de personas de compras, la llamada milla de oro, una zona de tiendas de lujo en el distrito de Salamanca (Madrid), sufrió un atraco casi sacado de una película. Cuatro encapuchados, armados con pistolas, irrumpieron en el local de la marca francesa Chanel y, tras reducir al vigilante de seguridad, se apoderaron de los más valiosos relojes, según fuentes policiales. Éste es el octavo robo con violencia que sufre Madrid en 15 días.

El robo se produjo pasados diez minutos de las once de la mañana. Un coche llegó a toda velocidad y paró frente al número 14 de la calle de Ortega y Gasset. Del vehículo, un BMW 535 bastante antiguo robado en la zona sur de Madrid, se bajaron cuatro encapuchados, que pegaron una patada a la puerta. Encañonaron al vigilante de seguridad, que estaba justo en la entrada. Tras obligarle a que se tirara boca abajo, uno de ellos le apuntó para que no se moviera. Mientras, los otros tres compinches se dirigieron al mostrador de los relojes. Los cuatro dependientes que había en la tienda salieron corriendo al servicio, donde se refugiaron. "Ha sido todo rapidísimo", explicó el empleado de la tienda de ropa y complementos. "Apenas estuvieron 30 segundos dentro. Sabían perfectamente a lo que venían y que en ningún caso encontrarían resistencia", detalló el empleado de seguridad del turno de tarde.

Los atracadores se apoderaron de una docena de relojes, cuya cuantía no fue valorada ayer por los responsables de la tienda. Los empleados señalaron que algunos de ellos tenían un precio que oscilaba entre los 500 y los 600 euros.

Los ladrones se montaron en el coche y salieron a toda velocidad. Enfilaron la calle de Serrano, por donde huyeron. La policía estaba comprobando las grabaciones de seguridad de la tienda de productos de lujo de Chanel y de los locales cercanos para intentar identificar a los autores. Esto es una labor difícil porque iban encapuchados y con guantes para no dejar huellas. La policía trataba de localizar el vehículo robado.

El empleado encañonado por los atracadores tuvo que ser atendido por los facultativos de una UVI móvil del Samur de una crisis de ansiedad. "Ha pasado mucho miedo el pobre. Después de que le apunten a uno con un arma, no es capaz ni de abrir los ojos", señalaba su compañero.

El atraco de Chanel no fue el único robo con violencia registrado en la capital. Tres individuos a cara descubierta asaltaron una joyería en la calle de Camarena, en el distrito de Latina, también por la mañana. Los ladrones apuntaron con sus armas a las personas que había en ese momento en el local. Los atracadores se apoderaron de una gran cantidad de joyas, cuyo valor no ha sido determinado aún por los dueños.

Estos son los últimos atracos de una oleada que sufre la Comunidad de Madrid desde principios de mes. Unos asaltantes mataron a golpes a un empresario el miércoles. El jueves, el empresario José Luis Moreno fue herido tras ser asaltado en su chalé.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 22 de diciembre de 2007.

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