OPINIÓNColumna
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Pensamientos ZP

En una sociedad mediática, los debates parlamentarios y las escaramuzas dialécticas apenas sirven más allá del corto plazo. Para conocer las líneas ideológicas por las que se rige el discurso de los líderes y los partidos hay que acudir a otros formatos. La intervención de Rodríguez Zapatero (ZP) en el Foro Economía en Progreso celebrado en Madrid ha proporcionado una perspectiva a largo plazo de por dónde van los socialistas. Algunas de las ideas expuestas superaban, en sus propias palabras, el ámbito de un programa legislativo para cuatro años, deviniendo en "un proyecto para las próximas décadas".

1. ¿Qué hacer? Aumentar la renta per cápita hasta situar a España a la cabeza de Europa y seguir mejorando la distribución de la riqueza. Mientras la primera parte del deseo quedaba avalada horas después por la Oficina de Estadísticas de la Comisión Europea (nuestro país ha superado a Italia en renta per cápita), los datos disponibles sobre la distribución de la renta y la riqueza no son precisamente positivos.

Zapatero ha modulado el énfasis del discurso: además de crecimiento económico ha de haber distribución

2. ¿Cómo? A través de la productividad (que no cuantificó): "Sólo el avance de la productividad permite crecimientos de la capacidad adquisitiva de los salarios; sólo el aumento de la productividad permitirá en el futuro de forma consistente aumentar la renta per cápita".

3. ¿Con quién? Los empresarios, agentes de la globalización: el primer banco de la zona euro y el segundo de Europa son españoles; cuatro de las cinco empresas de la construcción civil, la tercera compañía eléctrica de Europa y la mejor cadena hotelera son españolas; son españolas la tercera operadora de comunicaciones del mundo por número de suscriptores, o la empresa líder del mundo en energías renovables; dos de los ocho primeros aeropuertos de Europa son españoles. Y se estará pronto a la cabeza del mundo en kilómetros de tren de alta velocidad y a la cabeza de Europa en kilómetros de autovía.

4. ¿Dónde? No hay duda de que los países que tienen una renta per cápita alta son los que disponen de mejores indicadores sociales. Por ejemplo, Finlandia, Dinamarca, Suecia o Luxemburgo. Junto a la distribución o la mejora de la renta per cápita hay que hacer una opción política para que las políticas sociales permitan una buena distribución del crecimiento de las rentas.

Se han rebasado los 20 millones de ocupados, y la tasa de paro (en el 8%) es la más baja de todo el periodo democrático. La de empleo está en el 66%, superior a la media europea. Todo ello en un entorno de políticas de bienestar, con subidas del salario mínimo, pensiones mínimas y puesta en marcha del nuevo sistema de dependencia.

¿Algo nuevo en este discurso económico? Los énfasis. El PSOE llega al final de la legislatura tras un crecimiento medio anual del 3,7% y con superávit público durante los cuatro años. Después del crecimiento ha llegado la hora del reparto. Pero ZP no dijo nada sobre los impuestos. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 22 de diciembre de 2007.