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Turbulencias en los mercados financieros

El BCE inunda el mercado con una inyección récord de 350.000 millones

El tipo de interés del Euríbor a dos semanas cae al 4,45%

A grandes males, grandes remedios. El Banco Central Europeo (BCE) tenía que apagar el incendio de los tipos de interés, y ayer lo consiguió, en parte. La entidad presidida por Jean Claude Trichet colocó 348.607 millones de euros (501.018 millones de dólares) entre 390 entidades financieras al 4,21%. Tanto la cantidad como el número de bancos que acudieron, prácticamente todos, ha sido récord. Estas colocaciones no presentan problemas para los bancos ya que no les marcan como entidades en problema, como sucede con otras.

Acudieron a la subasta un total de 390 entidades, prácticamente todas

La consecuencia es que el Euríbor a dos semanas ha caído del 4,99% al 4,45%. Los analistas creen que es una gran noticia "porque el tipo del Euríbor se acerca más al tipo oficial, que está en el 4%", según José Carlos Díez, analista jefe de Intermoney.

La repercusión en el Euríbor a un año se dejó notar, ya que pasó del 4,88% al 4,82%. Pese a que puede parecer un descenso pequeño, es la mayor caída desde abril de 2006. Éste es el tipo más relevante porque repercute en la mayoría de los créditos a particulares (tanto hipotecarios como al consumo) y los de las empresas. Pese a la rebaja, todavía no se notará en los bolsillos de los ciudadanos ya que el Euríbor a 1 año de noviembre cerró al 4,61%.

Los analistas consideran que la situación del Euríbor a un año "es anómala porque debería caer más y reflejar que han descendido las tensiones del cierre del año, aunque todavía hay problemas en el mercado. Si no ha corregido todavía es porque hay muy poca actividad y lo hará a mediados de enero o finales de ese mes", apunta Díaz.

A partir de ahora, los bancos y las cajas de ahorros saben que lo que promete el Banco Central Europeo lo cumple. El 30 de noviembre anunció que ayer habría barra libre en la subasta a dos semanas y lo cumplió. Prestó medio billón de dólares y dejó sin atender peticiones por 29.000 millones de euros. Los cálculos iniciales de la autoridad monetaria eran que se iba a pedir 260.000 millones, una previsión que se quedó corta. Estos bancos y cajas de ahorros que pidieron ayer dinero tendrán que devolverlo el 4 de enero, es decir, cuando haya pasado el temido cierre del año.

Acabar el ejercicio siempre causa dolores de cabeza a las entidades porque hay que cerrar un balance que será auditado. Lo que aparezca en esos balances puede marcar buena parte de la trayectoria bursátil de las entidades. El que no tenga una buena foto de nochevieja puede ser tomado como una víctima de la crisis subprime.

La voracidad de ayer es porque todos los tesoreros de bancos han visto una oportunidad de cerrar el ejercicio sin agobios de liquidez y a un buen precio. Si dejaban pasar esta oportunidad y luego surgían imprevistos, podían verse con el agua al cuello porque los últimos días del año será difícil conseguir dinero.

"La medida ha sido acertada. La intención del BCE es clara: minimizar el riesgo de liquidez. Esta decisión está provocada, en parte, por la fría acogida del mercado a las subastas conjuntas anunciadas la pasada semana por la Reserva Federal (Fed), el Banco de Inglaterra, el BCE y los bancos de Canadá y Suiza", apuntan los expertos de Analistas Financieros Internacionales (AFI). Por otro lado, el BCE prestó 2.435 millones al 5%, el llamado tipo de emergencia, y un plazo de 24 horas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de diciembre de 2007