Tremón aborta su salida a Bolsa por la crisis inmobiliaria

El grupo achaca al mercado que no se den "las condiciones adecuadas"

Crisis financiera, final de la burbuja inmobiliaria e inestabilidad en el mercado de valores. Tremón desafió en noviembre ese sombrío panorama con su anuncio de salir a Bolsa. Hace unos días ya amagó al admitir errores en su folleto de emisión y aplazó su estreno en el parqué. Finalmente, ayer consumó el gatillazo y anunció que abandona los planes de salir a Bolsa.

"No se dan las condiciones adecuadas para seguir adelante con la oferta por no discriminar suficientemente el mercado en la actualidad entre los distintos modelos de negocio y la calidad de los activos de las diferentes compañías del sector", aseguró en un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Menos de un mes después de presentar su oferta pública de venta (OPV), el grupo que controla Hilario Rodríguez Elías -dueño del 100% del capital- entiende ahora que el descuento solicitado por los inversores "no se corresponde con el valor real de la compañía". En realidad, ninguna entidad financiera había asegurado la colocación de las acciones, y la valoración de sus activos estaba en entredicho por la elevada incertidumbre en el mercado inmobiliario.

El anuncio da lugar a la anulación de los mandatos de compra de particulares y de inversores cualificados, según la compañía. Tremón "sigue creyendo firmemente en su plan de negocio y su situación financiera", que incluye una deuda neta de 1.195 millones de euros a 31 de julio, una cifra que supone el 466% de sus fondos propios.

Tremón tenía previsto sacar a Bolsa un 25% de su capital, con una banda de precios orientativa y no vinculante de entre 6,56 y 7,57 euros por acción. Creado en 1993, el grupo cerró el pasado año con unos ingresos de 203 millones de euros y un beneficio antes de impuestos de 50,8 millones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de diciembre de 2007.

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