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Reportaje:EN APUROS EN EL EXTRANJERO

Expulsadas de Cuba ocho militantes de CiU

Las mujeres fueron detenidas por participar en una manifestación de disidentes

La Habana
La diplomacia española tuvo que emplearse ayer a fondo para resolver o aliviar las dificultades de ciudadanos españoles en Cuba, Mauritania, Estados Unidos y Brasil. Éstos son sólo algunos de los casos más sonoros.
Varias de las políticas nacionalistas durante la manifestación en La Habana. A la izquierda, Francina Vila y Meritsell Luis.
Varias de las políticas nacionalistas durante la manifestación en La Habana. A la izquierda, Francina Vila y Meritsell Luis. EFE

Ocho españolas integrantes de las juventudes de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), partido integrado en CiU, fueron expulsadas anoche de La Habana tras participar el domingo en un acto de protesta del movimiento de las Damas de Blanco, que integra a familiares de 75 disidentes condenados en la primavera de 2003 a penas de cárcel. El grupo, del que forman parte las concejalas de Barcelona y Sant Celoni Francina Vila y Laura Costa, respectivamente, había viajado a la isla para apoyar a las activistas cubanas en su iniciativa, en vísperas del 59 aniversario de la proclamación de Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU.

Las políticas catalanas fueron retenidas por las autoridades migratorias cuando regresaron a los hoteles Plaza y Ambos Mundos la noche del domingo, después de haber participado en el acto con las Damas de Blanco. Según Vila, la policía les requisó el pasaporte, el visado y los billetes de salida, y les comunicó que serían expulsadas porque el visado con el que entraron al país era de turista y habían violado una norma cubana al participar en una actividad política.

La concejal barcelonesa afirmó que el objetivo de su viaje era "apoyar a las Damas de Blanco por la situación de sus esposos, hijos y hermanos, que están en prisión en una situación infame", y también "darle proyección internacional al problema de Cuba, que es un régimen totalitario donde no hay libertad de expresión, ni de reunión, ni de manifestarse". Vila aseguró que aunque pertenecían a un partido político en Cataluña, el viaje se había realizado "a título individual". "Nosotras personalmente hemos decidido dar ese paso".

El embajador español en La Habana, Carlos Alonso Zaldívar, que ayer visitó a las militantes de CDC en los hoteles donde se hallaban retenidas, aseguró que la embajada intercedió de inmediato ante las autoridades para que el incidente se resolviera de la "forma más rápida y adecuada" posible. Diplomáticos españoles pasaron con ellas buena parte del día y las acompañaron hasta el aeropuerto.

El presidente de CDC, Artur Mas, evitó ayer lanzar críticas contra el gobierno cubano, informa Miquel Noguer. Se limitó a decir que estaba haciendo "gestiones" junto a la diplomacia española para solucionar los problemas de esas mujeres. "Lo único que pedimos es que puedan abandonar el país como tenían previsto", dijo Mas.

Dirigentes de Convergència i Unió se han enfrentado a situaciones parecidas en Cuba en el pasado. El diputado Jordi Xuclà estuvo a punto de ser expulsado en 2005 tras asistir a una reunión con disidentes. Las presiones del Ministerio de Asuntos Exteriores evitaron la expulsión. Se da la circunstancia que el dirigente de Convergència Democràtica Carles Llorens ha publicado recientemente un libro que recoge testimonios de la disidencia, entre ellos los de representantes de Damas de Blanco.

El incidente desvió la atención sobre un anuncio que, de otro modo, hubiera tenido más relevancia y por el que la diplomacia española llevaba tiempo trabajando: Cuba firmará en el primer trimestre del año el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de diciembre de 2007