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Reportaje:ALICANTE | La destrucción del litorial

La utopía de una costa pública

Los ayuntamientos de Alicante están de acuerdo con el plan del Gobierno para mejorar la accesibilidad en el litoral pero advierten de su dificultad por la masiva edificación

El plan del Ministerio de Medio Ambiente para frenar el urbanismo salvaje en la costa y, en paralelo, recuperar el espacio público ya colonizado por la piqueta, ha sido acogido favorablemente por los municipios del litoral de Alicante. No obstante, los alcaldes y concejales de urbanismo advierten de la dificultad de llevar a buen término las iniciativas recogidas en el documento, Estrategia para la Sostenibilidad de la Costa, debido al volumen de edificaciones ya consolidadas. De hecho, la primera línea de costa de Alicante es la cuarta más edificada del Mediterráneo, según el informe Corine Land Cover.

Un reparo generalizado de todos los ayuntamientos afectados a la propuesta del departamento de la ministra Cristina Narbona ha sido la falta de información y las "lagunas" que incluye el estudio estratégico del Gobierno. Los consistorios resaltan la necesidad de preservar derechos adquiridos por los propietarios de las viviendas, levantadas con anterioridad a la Ley de Costas, vigente desde 1988, y la presencia de propiedad privada en los parajes naturales de la primera línea del mar, entre ellos Serra Gelada y Agua Amarga.

Uno de los objetivos de la propuesta del Ministerio de Medio Ambiente, de norte a sur de la primera línea del mar de Alicante (244 kilómetros), es mejorar la accesibilidad a las playas con paseos peatonales públicos. "Las servidumbres de paso deben quedar expeditas", comenta un técnico del departamento de Urbanismo de Dénia, gobernado por el PSPV. "Todo lo que sea recuperar el espacio público es positivo", señala el edil de Costas de Orihuela, José Antonio Aniorte, del PP.

Medio Ambiente plantea cuatro iniciativas de calado relacionadas con la protección de parajes naturales y con la demolición de viviendas. En el primer grupo se incluye la protección del delta del río Algar y del humedal de Agua Amarga. La protección del delta del Algar es más compleja porque ya hay aprobado un PAI con 6.000 viviendas. Sin embargo, el humedal de Agua Amarga sí se salvará (el Gobierno ha dejado la operación en manos del Consell y del Ayuntamiento).

En el apartado de demoliciones, el Ayuntamiento de Teulada ve inviable eliminar las casas del barranco de Les Sorts. Mientras, las viviendas de la playa de El Pinet (entre Elche y Santa Pola) y las Casitas de Babilonia (en Guardamar del Segura), en total 260 edificaciones, se demolerán a medida que venzan las concesiones, en algunos casos vigentes hasta 2017.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de diciembre de 2007