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Mugabe secuestra la cumbre entre europeos y africanos

Londres boicotea el encuentro por la asistencia del dictador

Bruselas / Lisboa

Tras meses de incertidumbre, Robert Mugabe, el presidente de Zimbabue, ha confirmado que irá a la cumbre que la UE y África celebrarán el próximo fin de semana en Lisboa. Su presencia significa la ausencia del primer ministro británico Gordon Brown, que no está dispuesto a salir en la foto con el que considera el mayor violador de derechos humanos del continente africano.

Por primera vez en siete años, el boicoteo británico -al que se sumarán los checos- no impedirá que se celebre el encuentro de dos días con el que la UE pretende fortalecer las relaciones políticas con África y que suponga un cambio radical en una relación amenazada por la creciente presencia de China en el continente africano.

La Unión Europea se ve acuciada por la arrolladora presencia de China

Pero las aspiraciones europeas podrían verse eclipsadas por la presencia de Mugabe, para muchos en África el gran héroe de la independencia de Zimbabue. Temen los europeos que el anciano dictador utilice la cumbre de plataforma para arremeter contra Occidente y ensombrezca un encuentro que ya nace cojo. Portugal, que preside este semestre la UE, decidió invitar a Mugabe, consciente de que si no lo hacía, otros países africanos tampoco asistirían a Lisboa.

La de esta semana es la segunda cumbre de este tipo que se celebra. La anterior fue en El Cairo en 2000 y, desde entonces, los esfuerzos diplomáticos de ambos bloques se han visto frustrados por el enfrentamiento entre Zimbabue y su antigua potencia colonial. Esta vez, la UE, acuciada por la arrolladora presencia de China en África y la necesidad de marcar nuevas reglas de juego con un continente que gana en relevancia política y geoestratégica, ha decidido seguir adelante.

La cumbre reunirá a 53 jefes de Estado africanos y a 26 europeos. Reino Unido estará representado por la baronesa Valerie Amos, ex ministra de Desarrollo Internacional. Praga enviará probablemente a un secretario de Estado.

"La idea es cambiar nuestra relación con África. Hay que superar el esquema donante-receptor y llegar a acuerdos económicos, de seguridad, migratorios, energéticos, de lucha contra el cambio climático", explican fuentes diplomáticas, que reconocen que la lluvia de contratos millonarios y de proyectos de infraestructuras que China lleva a cabo en África ha sido un factor clave para despertar a los europeos del letargo.

El ministro luso de Exteriores, Luís Amado, que lleva un año preparando el encuentro, cree que Europa necesita acordar con África las respuestas a "los gravísimos problemas comunes que enfrentamos". Uno de ellos es la regulación de los flujos migratorios, que debería anticipar la explosiva, y totalmente opuesta, realidad demográfica de los dos continentes. Hasta 2025, las previsiones apuntan a que la población africana aumentará un 40%, mientras la europea crecerá apenas un 2% en el mismo periodo.

Los planes políticos europeos son ambiciosos, pero aún está por ver qué sorpresas depara la cumbre. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, ha repetido que la presencia de Mugabe no debería monopolizarla y piensa que el encuentro es una oportunidad única para amonestar al presidente africano en público.

Cinco dictadores africanos que acudirán a la cumbre de Lisboa de los días 8 y 9 de diciembre

OMAR H. AL BASHIR (SUDÁN)

El general sudanés llegó al poder en 1989 tras derrocar a un Gobierno legítimo. Desde 1993 dirige con mano de hierro como presidente una República islamista y con creciente influencia en África. La guerra en Darfur ha costado la vida a 200.000 personas.

PAUL BIYA (CAMERÚN)

Más de 25 años en el poder contemplan al hombre que, vía decreto oficial, se convirtió en principal destinatario de los recursos de las empresas estatales. Ha ganado tres elecciones entre denuncias de corrupción, de fraude y delitos de lesa humanidad.

IDRISS DÉBY (CHAD)

Piloto de combate, el general Déby ganó en 1990 la guerra civil, sus tropas ocuparon la capital y se convirtió en presidente. Francia, que lo protege sin rubor, saludó sus triunfos electorales de 1996 y 2001. Viaja con una escolta de diez vehículos blindados.

MUAMMAR EL GADDAFI (LIBIA)

El dictador africano más duradero lleva 38 años al frente del país. Su Revolución Verde dio lugar en 1977 a la Jamahiriya o Estado de las masas. La existencia de partidos políticos está prohibida y el Estado ejerce el control absoluto sobre las finanzas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de diciembre de 2007

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