El cardenal Rouco promueve a su sobrino al obispado de Lugo

El sacerdote Alfonso Carrasco Rouco, sobrino del cardenal Antonio María Rouco Varela, es el nuevo obispo de Lugo. Lo anunció ayer la Conferencia Episcopal Española (CEE). El nombramiento es decisión del papa Benedicto XVI, pero nadie duda de que ha sido promovido por el cardenal arzobispo de Madrid, que es miembro de la poderosa Congregación encargada en Roma de elegir a los prelados para todo el orbe católico.

Hacía tiempo que se decía en los ambientes eclesiásticos que Carrasco Rouco, de 51 años de edad, sería obispo muy pronto, pese a su parentesco con el cardenal, 20 años mayor que su sobrino carnal. Frenaba la decisión el riesgo de que la designación fuese tachada de acto de nepotismo, un serio baldón de la Iglesia de Roma en el pasado. El reciente nombramiento del jesuita Juan Antonio Martínez Camino como prelado auxiliar en la archidiócesis de Madrid, obra de Rouco pese a la resistencia de la Compañía de Jesús, desató de nuevo los pronósticos. Con este nombramiento, largamente esperado y aplazado, el cardenal dejó patente de nuevo su gran influencia en Roma.

Pese a todo, el portavoz del Obispado de Lugo, Mario Vázquez, dijo ayer que el cardenal tuvo "muy poco que ver" con el nombramiento de su sobrino. "Ciertamente, en la Congregación para los Obispos está el cardenal Rouco, pero en la última reunión me consta que no estuvo presente. Por tanto, posiblemente influyó muy poco en este nombramiento", dijo.

El nuevo prelado español nació en Villalba (Lugo), en la misma casa que el cardenal Rouco, huérfano desde joven. Teólogo de larga trayectoria pero escaso renombre, Carrasco Rouco estudió filosofía y teología en las universidades de Salamanca, Friburgo (Suiza) y Munich (Alemania), después de su paso por el seminario de Mondoñedo, donde también estudio su tío Antonio María. Fue decano de la Facultad de Teología San Dámaso, en Madrid, donde hasta ahora enseñaba Teología Dogmática.

Es miembro del movimiento Comunión y Liberación y asesora en la CEE a la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe (ex Santo Oficio de la Inquisición), que en Roma presidió durante décadas el papa Benedicto XVI cuando era sólo el cardenal Joseph Ratzinger.

El cardenal Antonio María Rouco.
El cardenal Antonio María Rouco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 30 de noviembre de 2007.

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