Crítica:
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

El tedio del sexo

Hasta ahora, las múltiples versiones de la novela de D. H. Lawrence El amante de lady Chatterley habían deambulado entre el academicismo televisivo, el erotismo de baja estofa y la pornografía con ínfulas estéticas y literarias, apartado en el que la vulgar versión protagonizada por Sylvia Kristel en 1981 aún ejerce como símbolo para el imaginario colectivo.

Sin embargo, en la nueva versión del texto del escritor inglés, la directora Pascale Ferran huye de la imagen escandalosa y transgresora que en principio puede tener la novela, para adoptar una tan minuciosa como tediosa reconstrucción naturalista de los encuentros sexuales entre la aristócrata protagonista y el guardabosques al servicio del marido. Una obra discutible, pero que, avalada por una parte de la crítica, y por cinco premios César (entre ellos, el de mejor película), tiene al menos el don de la polémica estilística.

LADY CHATTERLEY

Dirección: Pascale Ferran.

Intérpretes: Marina Hands, Jean-Louis Coullo'ch, Hippolyte Girardot, Hélène Alexandridis.

Género: drama. Bélgica, Francia, RU, 2006. Duración: 168 minutos.

Obra discutible, pero avalada por parte de la crítica y cinco premios César

Basada en la segunda versión del libro de Lawrence (el novelista británico realizó tres, pero no a la manera habitual de reescrituras de la anterior, sino ejercitadas de principio a fin, con cambios más o menos sustanciales, pero con un eje fijo y sin ningún pasaje estrictamente igual), titulada Lady Chatterley y el hombre de los bosques, la película de Ferran no es en modo alguno una cinta erótica. De hecho, el primer desnudo (de la chica, en su habitación, en solitario), hacia el minuto 20, está filmado de forma harto fría y contiene un corte en su continuo temporal que convierte a la escena en un bloque de hielo.

En su tercio inicial, Ferran parece más interesada en el trayecto físico que va a llevar a la aristócrata hasta el reducto vital del guardabosques, en ese camino que separa las dos clases sociales, que en el trayecto mental que provocará una obsesión tan dulce como malsana. Sin embargo, a fuerza de gelidez expositiva y de un discutible ejercicio de los recursos dramáticos, la directora acaba expulsando a una parte de la platea de su discurso.

Toda la cultura que va contigo te espera aquí.
Suscríbete

Directores como Eric Rohmer o Manoel de Oliveira siguen utilizando en algunas de sus películas carteles explicativos del tipo "Al lunes siguiente" o "15 días más tarde", como también hace Ferran, pero este crítico sigue sin encontrar dónde reside la maestría de una metodología que, en su parte final, con la narración hasta entonces en off y a partir de ahí directamente a cámara, remite a una de las obras que peor han envejecido de François Truffaut: Las dos inglesas y el amor (1971). Película de pocas palabras, a pesar de sus 168 minutos, hay pocos asideros en ella para que buena parte de los presumibles espectadores se sientan atraídos por su formulación estética y narrativa.

Marina Hands y Jean-Louis Coullo&#39;ch, en un fotograma de <i>Lady Chatterley,</i> de Pascale Ferran.
Marina Hands y Jean-Louis Coullo&#39;ch, en un fotograma de <i>Lady Chatterley,</i> de Pascale Ferran.
Tráiler "Lady Chatterley"Vídeo: ELPAIS.com

Sobre la firma

Javier Ocaña

Crítico de cine de EL PAÍS desde 2003. Profesor de cine para la Junta de Colegios Mayores de Madrid. Colaborador de 'Hoy por hoy', en la SER y de 'Historia de nuestro cine', en La2 de TVE. Autor de 'De Blancanieves a Kurosawa: La aventura de ver cine con los hijos'. Una vida disfrutando de las películas; media vida intentando desentrañar su arte.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS