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Segundo gran cambio en cuatro años

El Gobierno socialista había parido un nuevo Código Penal en 1995, y el PP hizo lo propio en 2003, cuando el Ejecutivo de José María Aznar modificó 207 artículos de la ley. El cambio de mayor calado fue el que impuso el cumplimiento íntegro de las penas por terrorismo, pero hubo otras novedades: la mutilación genital fue convertida en delito, la pena por tráfico de personas aumentó, se endureció el castigo a los reincidentes y crecieron las multas contra la piratería.

Rodríguez Zapatero se empeñó también en su propia modificación del Código Penal, y la reforma, después de cocinarse durante meses en el Ministerio de Justicia, llegó al Congreso en la recta final de la legislatura, el pasado septiembre. Ya entonces todos los grupos salvo el PSOE mostraron sus dudas a que la iniciativa pudiera salir adelante. "No entendemos que a las puertas de unas elecciones generales se intente abordar una ley tan trascendental", protestó Juan Santaella (PP).

Su grupo fue el único que se opuso frontalmente a la reforma, aunque el resto coincidió en la crítica. "No está suficientemente reflexionado", dijo Isaura Navarro, de IU. Margarita Uría, del PNV, se mostró "perpleja". Y Jordi Jané (CiU) concluyó: "No creemos que la ley llegue a aprobarse".

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