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Reportaje:

Juguetes de madera y golosinas ecológicas

La feria Biocultura enseña a los niños a consumir de modo responsable

"¿Cuántas marcas de coches conoces? ¿Y cuántas clases de árboles?". Que se preparen los más pequeños porque el profesor Roots (raíces, en inglés) les hará participar y jugar con éstas y otras preguntas dentro de la presente edición de la feria Biocultura, que se celebra este fin de semana en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo. El profesor Roots es el animador de Biodiverciudad, programa impulsado por el Instituto Jane Goodall que pretende acercar a los chavales la biodiversidad urbana y forma parte de la oferta infantil de esta cita anual con los productos y servicios más ecológicos y con el consumo responsable.

Para Ángeles Parra, directora de Biocultura, "los niños deben aprender a utilizar desde muy pequeñitos las herramientas necesarias para convertirse en consumidores responsables". Con esta intención se desarrollará por primera vez dentro de la feria Mama Terra, Festival Ecológico de la Infancia, dirigido a niños de edades de entre tres y 12 años, que tendrá lugar el sábado y el domingo en el mismo recinto. Se podrá jugar a la bioca, ejercer de detectives de productos sospechosos de ser contaminantes, recorrer un circuito de ecobicis y dar los primeros pasos como agricultores y cocineros. "Mediante la participación en los huertos ecológicos y su posterior prolongación en la cocina se les enseña todo el ciclo de la producción de los alimentos, y a que sean conscientes de las ventajas de cultivar y comer productos naturales", resume Ángeles Parra.

También habrá hueco para dos representaciones teatrales (Gaia, madre Tierra y La flor de la Tierra) de la compañía Sol y Tierra, en las que personajes como Limpia y Guarri ponen al día de manera cómica los problemas derivados del cambio climático. La animación de Payasos sin Fronteras, la representación de Fábulas para un mundo sostenible y un concierto de nanas son otras de las propuestas culturales de Mama Terra.

Tampoco hay que perder detalle de algunos de los más de 600 expositores presentes en la feria. Una empresa constata que la alimentación ecológica no es ni insípida ni aburrida y ofrece desde medallones y bocaditos de verduras rebozados hasta una amplia gama de chuches ecológicas.

Otra firma demuestra las alternativas a los pañales tradicionales desechables y a los residuos que éstos generan y expone algunos que son de usar y tirar pero biodegradables. En otro de los expositores aseguran que "el juguete de madera, al contrario que el de plástico, nunca se tira porque siempre se arregla". Ninguno de sus juguetes contiene productos tóxicos y la madera procede de bosques gestionados de forma sostenible en la provincia de Girona.

Pero como no todo va a ser consumo (aunque sea responsable), se puede concluir la visita por el lado más infantil de Biocultura en la Asociación Española del Masaje Infantil, donde demuestran que, además de terapéuticos, también hay masajes de afecto y comunicación muy apreciados por los niños.

Biocultura abre sus puertas del 22 al 25 de noviembre en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo, de diez de la mañana a ocho de la tarde. El precio de las entradas es de cinco euros para los adultos y dos para niños y jubilados. Las actividades de Mama Terra tienen lugar sólo el sábado 24 y el domingo 25. Más información en www.biocultura.org

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de noviembre de 2007