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La huelga de los transportes públicos en Francia se apaga

Las negociaciones entre el Gobierno y los sindicatos se reanudan el lunes

La huelga de los transportes públicos en Francia empezaba a apagarse ayer, tras nueve días de caos. El inicio de las conversaciones entre los sindicatos, las empresas y el Gobierno tuvo como consecuencia que la mayoría de las asambleas de las federaciones locales de empleados de los ferrocarriles (SNCF), así como de los transportes públicos del área metropolitana de París (RATP) votaran el regreso al trabajo.

El Gobierno no ha renunciado a lo esencial de la reforma: que el período de cotización de estos trabajadores pase de 37,5 años a 40 para que se igualen con el régimen de los funcionarios, pero ofrece una serie de medidas compensatorias que los sindicatos han aceptado.

Las previsiones para hoy son de un retorno progresivo a la normalidad, aunque el restablecimiento total de todas las líneas no se producirá hasta el próximo lunes. Ayer, en la RATP la participación en el paro se redujo hasta un escuálido 1,7%, frente al 16,4% del miércoles, lo que supuso una mayor frecuencia en el metro de París, no así en los servicios de cercanías, que seguía bajo mínimos.

El tráfico rodado en torno a la capital tampoco mejoró respecto a estos últimos días. En la SNCF, donde la participación cayó del 28,2% al 14,5%, las asambleas que tuvieron lugar a primeras horas de la mañana optaron por reanudar el trabajo. Sólo tres de las 45 asambleas votaron por seguir con la huelga, entre las que destaca la de Lyon. Ayer circularon 540 trenes de alta velocidad (TGV) de los 700 que están programados en una jornada normal.

La reforma de los regímenes especiales de las pensiones, una piedra con la que han tropezado todos los Gobiernos que últimamente han intentado recomponer el sistema de pensiones francés, parece abrirse finalmente paso y el presidente Nicolas Sarkozy podrá partir hoy en viaje oficial a China con la sensación de que ha superado la primera prueba seria de su mandato, lo que le permitirá afrontar las verdaderas reformas de fondo del modelo social y laboral francés que figuraban en su programa electoral. Fuentes del Elíseo aseguraron que el presidente anunciaría en breve el contenido de un paquete de medidas destinado a mejorar el poder adquisitivo de los franceses.

De todos modos, el conflicto no está del todo cerrado. Parte de las bases en los ferrocarriles acusan de "traición" a sus líderes por haber pactado. Las negociaciones se reanudarán el lunes en torno a la hoja de ruta fijada por el Gobierno que ha dado un plazo de un mes para cerrar el acuerdo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de noviembre de 2007