Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tráfico de menores

El Arca de Zoé afronta un largo proceso

París confía en un acuerdo con Chad para juzgar en Francia a los seis miembros de la ONG

La noticia de que los tres españoles miembros de la tripulación y el piloto belga habían sido puestos ayer en libertad en Yamena fue acogida con satisfacción en Francia. "Nos alegramos de la liberación", señaló la portavoz del Ministerio de Exteriores, Pascale Andréani. Las autoridades francesas se preparan ahora para afrontar un proceso más largo y complejo que permita sacar de Chad a los seis miembros de la ONG El Arca de Zoé, todavía detenidos, acusados de tráfico de niños. El portavoz del Ministerio de Justicia, Guillaume Didier, anunció que la cancillería se ha "movilizado" para facilitar la cooperación entre la justicia chadiana y la francesa, esperando que se llegue a "un acuerdo" que permita que puedan ser juzgados en Francia.

A la bravata del presidente Nicolas Sarkozy, anunciando que iba a "ir a buscar" a los detenidos, ha seguido el silencio y la discreción diplomática. El jefe del Estado recibió el jueves por la tarde en el Elíseo durante más de una hora a los familiares, que abandonaron la sede de la presidencia por una puerta trasera sin hacer comentarios. La práctica totalidad de los semanarios de información general abundan en detalles e imágenes sobre los despropósitos y las mentiras de los miembros de El Arca de Zoé en su intento de evacuar de Chad a más de un centenar de supuestos huérfanos de la guerra de la región sudanesa de Darfur, que ni eran huérfanos, ni de Sudán.

La opinión pública no parece dispuesta a presionar al Ejecutivo para que fuerce su salida de Chad. Coordination Sud, la coordinadora nacional de ONG francesas, que agrupa a 120 asociaciones, hizo pública una nota en la que califica de "lamentable" la actuación de El Arca de Zoé y se desmarca señalando que iniciativas de este tipo, al margen de la legalidad, "son, afortunadamente, muy raras". Coordination Sud pide a las autoridades que no utilicen el caso para limitar la acción de las organizaciones humanitarias.

La justicia francesa, por su parte, sigue adelante con los sumarios abiertos contra esta ONG por "ejercicio ilegal de actividad de intermediación con vistas a una adopción" y ahora también por estafa. Las demandas de varias familias que habían pagado hasta 2.500 euros para poder acoger a un niño en su casa, y la vaga sugerencia de poderlo adoptar posteriormente, han llevado a la justicia francesa a ampliar el sumario contra esta asociación.

La policía judicial registró ayer la sede de la agencia de noticias Capa en busca del material filmado por el periodista Marc Garmirian, uno de los tres que fueron detenidos en Abéché, junto a los miembros de El Arca de Zoé, cuando las autoridades chadianas abortaron la salida de los niños en avión. Precisamente el pasado domingo se emitió un documental con el material filmado por Garmirian que desvelaba las heterodoxas prácticas de los seis integrantes de la ONG, un material que la fiscalía quiere incorporar como prueba en el sumario. Sin embargo, la agencia y el periodista se han negado a entregarlo. En un comunicado, Capa justifica la negativa a entregar el material con el argumento de que legalmente no está obligada a hacerlo y, además, se podría poner en riesgo la seguridad de algunos testigos que hablaban en el reportaje.

Por otra parte, Christine Péligat, esposa de Alain Péligat, uno de los seis miembros de El Arca de Zoé detenidos en Chad, ha denunciado ante la policía haber recibido en su domicilio particular una carta anónima con amenazas de muerte. La misiva incluye toda clase de insultos, acusa a la ONG de "querer secuestrar a niños musulmanes" y advierte: "Vais a morir; vais a pagar". Péligat, que tiene seis hijos, de los que tres son camboyanos adoptados, ha defendido públicamente la operación y se disponía a albergar a uno de los 103 niños que debían llegar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de noviembre de 2007