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La Universitat de València recupera el Palau de Cerveró

Será la sede del nuevo Instituto de Historia de la Ciencia

Durante el siglo XX sirvió de colegio, de almacén y de morada para indigentes. Cuando lo compró la Universitat de València, en 2001, el Palau de Cerveró, enclavado en el barrio de la Seu, a medio camino entre las Cortes y la Generalitat, vivía sus horas más bajas. El palacio fue reabierto ayer como sede del Instituto de Historia de la Ciencia y la Documentación López Piñeiro. El exterior ha recuperado la fachada barroca e irregular con la que fue entregado a la familia Cerveró en 1750; el interior albergará grupos de investigación de la Universitat y del CSIC, una biblioteca histórica y un museo de historia de la medicina, ambos abiertos al público. En medio, una inversión de 6,8 millones de euros. El rector Francisco Tomás destacó que con el acto el edificio quedaba reintegrado al "patrimonio de la ciudad".

El instituto lleva el nombre de José María López Piñeiro, catedrático de la universidad y uno de los grandes investigadores españoles sobre historia de la medicina y de la ciencia. El profesor, nacido en 1933, trató de demostrar que no estaba emocionado, calificándose de "momia" de su grupo de investigación, que se trasladará al instituto. Carlos Martínez, presidente del CSIC, dijo que baraja adquirir un edificio en la misma plaza de Cisneros como sede valenciana del organismo.

El rector Tomás aprovechó la presencia del presidente Camps para pedir a la Generalitat que acelere la creación del consorcio que gestionará el futuro Instituto de Física Médica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de noviembre de 2007