Amnistía fiscal para los afectados por las inundaciones de México

En su tercera visita al Estado de Tabasco en una semana, el presidente mexicano, Felipe Calderón, anunció el fin de semana una amnistía fiscal para los damnificados por las tremendas inundaciones y la condonación de la deuda del servicio eléctrico que tienen miles de tabasqueños desde hace más de 14 años y que asciende a 400 millones de euros. El Gobierno asumirá la mayor parte de los gastos de la reconstrucción, dijo el presidente. La primera partida, de unos siete millones de euros para lo que queda de año, irá destinada a la distribución de vacunas, fumigación de áreas afectadas y prevención de epidemias. "Vamos a reconstruir Tabasco cueste lo que cueste", prometió el gobernante al anunciar un plan hidráulico para evitar futuras catástrofes.

Aunque las aguas empiezan a bajar, desde el aire Tabasco es todavía una laguna inmensa. Cerca de 670 localidades de los 17 municipios tabasqueños han sufrido daños, 55.000 personas están alojadas en 473 albergues provisionales, más de 66.000 familias han sido afectadas por las inundaciones, lo que significa que medio millón de personas tienen su vivienda bajo el agua.

Las promesas son difíciles de creer en Tabasco, donde no se ha realizado una obra hidráulica desde hace medio siglo. El abandono por parte de las autoridades, que han venido haciendo caso omiso a las advertencias de los especialistas, es la causa complementaria de la catástrofe, cuyos efectos no se explican sólo por el cambio climático y la combinación de frentes fríos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 05 de noviembre de 2007.

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