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11-M: caso cerrado

El tribunal descarta a ETA y achaca los atentados a una célula 'yihadista'

La sentencia absuelve como inductores de los ataques a tres de los acusados

La sentencia del 11-M es clara y muy contundente. Los atentados de los trenes de cercanías de Madrid fueron perpetrados por una célula yihadista, cuyos principales integrantes se suicidaron el 3 de abril de 2004 en un piso de Leganés. El tribunal destaca que los siete suicidas, junto con otro yihadista no identificado, más Jamal Zougam y Otman el Gnaoui fueron los terroristas que colocaron las bombas en los trenes.

42.924 años es la pena de cárcel más alta impuesta nunca en España La Fiscalía valora recurrir la absolución de Rabei Osman, 'El Egipcio'

Sin embargo, el tribunal ha absuelto de ser inductores de los atentados a los tres jefes internacionales cuya condena había solicitado la Fiscalía y una buena parte de las acusaciones. No obstante, a dos de ellos, Hassan el Haski y Youssef Belhadj, les ha condenado a 15 y 12 años respectivamente, por pertenencia a una organización terrorista de corte yihadista. Los magistrados han absuelto de todos los cargos a Rabei Osman, Mohamed el Egipcio, no porque considere que no es terrorista, sino porque ya fue condenado en Italia por ese delito y no se le puede condenar dos veces por los mismos hechos. La Fiscalía valora recurrir ante el Supremo la absolución de El Egipcio.

La sentencia condena a Jamal Zougam y Otman el Gnaoui como autores materiales de los atentados a penas que suman 42.922 y 42.924 años de prisión respectivamente, las penas más altas impuestas nunca en España, si bien la pena máxima que cumplirán de prisión efectiva es de 40 años. El ex minero asturiano José Emilio Suárez Trashorras ha sido condenado a 34.715 años de cárcel, también con el límite de 40 de prisión efectiva, porque ha sido considerado autor por cooperación necesaria de los atentados, ya que suministró explosivos en cantidad de notoria importancia y podía colegir el resultado final. Trashorras dijo a El Chino que no olvidara los clavos, lo que permite deducir que "era consciente del uso homicida" que le podía dar a la dinamita y porque tras los atentados dijo a Toro que creía que los autores "eran los amigos de Rafa". Por ello, se le imputan los atentados de los trenes y la muerte del geo Francisco Javier Torronteras en la explosión de Leganés. Si la pena es inferior a la de Zougam y Gnaoui es únicamente porque el tribunal le ha aplicado la atenuante de padecer una psicopatía.

La sentencia no recoge la razón de los atentados, si bien el tribunal menciona que Jamal Ahmidan, El Chino, el día 26 de febrero de 2004, en la finca de Chinchón, tuvo una discusión con Carmen Toro (también absuelta), en la que dijo: "somos el ejército más poderoso" y justificó los ataques a las Torres Gemelas de Nueva York y las acciones terroristas "en pro de su religión", añadiendo que "también estaban muriendo inocentes en Irak con el envío de las tropas españolas por parte de Aznar".

Rafa Zouhier ha sido condenado a 10 años de prisión al ser considerado intermediario en la venta de los explosivos. La sentencia precisa que era confidente y que parecía que era él el que controlaba a los guardias civiles que tenían que controlarle.

Los magistrados han absuelto a siete de los procesados, entre ellos Antonio Toro, que puso en contacto a Zouhier con Trashorras, pero al haber sido condenado en la Operación Pipol por esos hechos, es ahora absuelto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de noviembre de 2007