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Maragall revela que ya no milita en el Partit dels Socialistes

La dirección del PSC atribuye la decisión a "motivos personales"

Pasqual Maragall culminó ayer su distanciamiento del Partit dels Socialistes de Catalunya. "No pago la cuota del partido", reveló el ex presidente de la Generalitat para dejar claro que ya ni se considera afiliado a la formación en la que militó desde su fundación. Maragall también removió el pasado y cambió la versión mantenida hasta la fecha según la cual los socialistas catalanes en bloque apostaron por José Luis Rodríguez Zapatero en detrimento de José Bono en el Congreso del PSOE de 2000. Maragall aseguró ayer que el actual líder del PSC, José Montilla, estaba con Bono.

La dirección del PSC ya no se sorprende por ninguna de las declaraciones que pueda hacer Maragall. "Mostramos nuestro cariño y aprecio para el ex presidente y respetamos todas sus opiniones", afirmó ayer José Zaragoza, secretario de organización del partido. Es la respuesta de manual que el PSC utiliza cada vez, y ya van muchas, que el veterano político se descuelga con críticas y desplantes hacia los dirigentes del partido que presidió hasta junio.

Dirigentes del PSC aseguran que hay "motivos personales" que explican el brusco cambio de actitud de Maragall hacia su partido, al PSOE y al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Pero la consigna es callar y echar tierra al asunto. Es más, fuentes socialistas aseguraron que la baja de Pasqual Maragall no será inmediata a no ser que él lo pida explícitamente. Se le aplicará el procedimiento habitual: se le dará de baja si no paga en un año, no antes.

Montilla ha exigido silencio sobre Maragall. Diga lo que diga. Y eso que las palabras de ayer iban directamente a la línea de flotación del partido. El ex presidente vino a decir en Catalunya Ràdio que un sector importante del PSC, o al menos José Montilla, no estaba con la línea federalista de la candidatura de Zapatero a la secretaría general del PSOE en 2000. "Yo di mi apoyo a Zapatero en el Congreso del PSOE, contra Bono, a quien apoyaron Montilla, [Narcís] Serra y otros".

El ex presidente provocó el estupor de más de un socialista. Sobre todo entre algunos de los 70 delegados del PSC en el Congreso del PSOE, que votaron masivamente por la candidatura de Zapatero y no por la de José Bono o los otros candidatos, Matilde Fernández y Rosa Díez. Fuentes del PSC mantienen que el 80% de la delegación socialista catalana votó por Zapatero. "¿Alguien cree que el PSC habría votado en un sentido tan claro si Montilla no hubiese dado la consigna?", se preguntaba ayer un dirigente socialista.

Montilla sí maniobró para no quedar descolgado en caso de que la apuesta de Zapatero fuera derrotada. Por esta razón permitió, y en cierta forma propició, que algunos dirigentes del PSC hicieran campaña por Bono, Díez o Matilde Fernández.

Todos los partidos catalanes dijeron respetar la decisión del ex presidente y la inscribieron en su creciente distanciamiento con el PSC. El convergente Felip Puig se refirió incluso al "desconcierto" que reina en las filas de los socialistas catalanes, el ecosocialista Joan Herrera la encontró "lógica" y desde Esquerra Republicana, su portavoz, Marina Llansana, expresó su deseo de que Maragall "trabaje por la construcción nacional de los Països Catalans". El PP, en cambio, considera que Maragall "pone en serias dudas la estrategia de Zapatero".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de octubre de 2007