9 d'octubre

Camps reivindica al Rey y su Consell

El himno de España cierra el acto institucional del 9 d'Octubre por primera vez en la historia

El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, utilizó ayer el discurso institucional con motivo del 9 d'Octubre para reivindicar la figura del Rey y también sus propias políticas, impulsadas desde el Consell y el Partido Popular. La oposición no dudó en tachar el discurso de "electoralista" y fuera de lugar. Durante el acto celebrado en el Palau de la Generalitat se entregaron las altas distinciones y los galardones que concede anualmente el Consell, entre los que figuran dos obispos y sólo una mujer. Al concluir la ceremonia se hizo sonar, por primera vez, el himno de España en versión reducida.

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Camps argumentó ayer su discurso en base a un sistema de palancas. La primera de ellas fue la figura de Jaume I, que le permitió llegar hasta Juan Carlos I sin pasar por otros episodios históricos y reconocer la figura del monarca con la más alta distinción de la Generalitat. "La Corona es para nosotros mucho más que una tradición, forma parte de nuestra historia, está ligada al nacimiento de nuestra realidad política y ha sido hito en la estructura institucional de nuestro derecho y organización".

La monarquía fue la segunda palanca utilizada por Camps, cuyo partido esgrime ahora la defensa de la monarquía, dentro del pack de símbolos y conceptos que configuran la concepción conservadora de la "nación española". Seguramente este argumento, hizo que ayer se incluyese, por primera vez -aunque Camps ha presidido cinco actos ya- una versión reducida del himno español como cierre del acto institucional.

El jefe del Consell vinculó primero la Corona a los "excepcionales resultados" conseguidos por "la sociedad a la que sirve". Y luego destacó que junto al rosario de instituciones "imprescindibles para comprender el pasado, entender el presente y afrontar el futuro" uno de los "aspectos más relevantes de esta estapa de constante prosperidad vivida ha sido, sin duda, el aumento de población".

La población es la llave que abre el cofre de las reivindicaciones del Consell y del PP desde hace más de un año. Y ayer provocó la indignación de la oposición, que acusó a Camps de utilizar la peana institucional para lanzar consignas de partido.

"La Generalitat valenciana va a utilizar todos los medios a su alcance para que se reconozca ese millón más como ciudadanos de pleno derecho y, por lo tanto, para que su más inmediata administración, la autonómica, tenga los recursos económicos que le corresponden para seguir atendiendo las competencias que todos los días hacemos realidad", indicó Camps, que arropó su ariete contra el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero con las telas del nuevo Estatut. Ese que hace 15 días se mostró dispuesto a cambiar y que ayer incluía en su redacción "el criterio de población como factor especial para exigir que se establezcan las modificaciones pertinentes que nivelen las transferencias del Estado con el resto de comunidades españolas".

"Reconocimiento y no privilegios...", prosiguió el presidente de la Generalitat "como cuando hablamos de agua...", como "cuando hablamos de infraestructuras". "Y para todos, la mejor sanidad, educación, empleo, vivienda y todo aquello que hace posible que sintamos cada uno de nosotros como propio esta apasionante tarea llamada Comunidad Valenciana".

"Ha transformado la Generalitat en un apartado más del comité electoral del PP y de su presidente, Mariano Rajoy", aseguró al acabar el acto un indignado Joan Ignasi Pla, secretario general del PSPV.

"Todos podemos estar satisfechos y de acuerdo con que hoy era un gran día para que la Corona, a través de Juan Carlos I, tuviera un reconocimiento de todos los valencianos más allá de otras consideraciones y de la forma en que se ha hecho", continuó Pla, "pero el discurso de Camps podía haber sido un discurso en las Cortes valencianas o en un mitin del PP". "Es la culminación de un claro desprecio al conjunto de valencianos y a la institución que en este momento representa", dijo.

La portavoz de Compromís, Mónica Oltra, tachó la intervención de "electoralista" y la coordinadora de de EU, Glòria Marcos, resumió el discurso de Camps en el lema "España, el trono y el altar".

El acto contó también con la intervención del presidente del Consell Valencià de Cultura, Santiago Grisolía, en nombre de los premiados. Más de una docena. Todos varones, a excepción de la representantante de la selección española femenina de baloncesto. Y la mayoría de ellos deportistas, aunque a cuenta de las romerías de la Santa Faz y les canyes de Castellón figuraron entre los galardonados los alcaldes de Alicante y Castellón y los obispos de Orihuela-Alicante y Segorbe-Castellón.

En la clausura del acto sonó el himno valenciano. Y luego, de manera sorpresiva, una versión reducida de la Marcha Real, que causó estupor entre los asistentes. En la plaza del Ayuntamiento de Valencia durante la bajada y subida de la senyera hubo pitos al sonar el himno de España. Por la tarde en la manifestación alternativa, varios jóvenes quemaron fotos del Rey.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de octubre de 2007.

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